El polémico artículo 9
Evelyn Martínez
“La búsqueda de una vida más humana debe comenzar por la educación”. Ernesto Sabato (escritor argentino).
La Madre Teresa de Calcuta aconsejó a sus Misiones de la Caridad: “Tenemos necesidad de encontrar a Dios, y Él no se encuentra en medio del ruido y de la agitación. Dios es amigo del silencio”.
Esta frase llevada a la práctica por Madre Teresa con sus Misiones de la Caridad es la que todas las congregaciones religiosas debieran tener como lema y así cumplir con el artículo 9 de la Ley Especial de Delitos contra el Medio Ambiente y los Recursos Naturales o Ley del Ruido.
La iglesia evangélica, desde que se aprobó el artículo 9 en lo general, ha venido presionando a los diputados para que ellos sean exonerados de esta ley llegando al extremo lo declarado por el pastor Omar Duarte del Ministerio Evangelístico Ríos de Agua Viva, de que su Iglesia utiliza equipos de sonido y éstos “no hacen bulla por hacer bulla... si realmente se perjudicara con lo que llaman ruido, la gente más bien se corriera... los vecinos además han sido bendecidos a través de la paz y tranquilidad que hemos llevado”(¿?). Al señor Duarte debieran darle un curso especial sobre el daño que hace el ruido a los seres humanos, ya no digamos a los animales que los mata, para que así adquiera conciencia y traslade estos conocimientos a sus seguidores quienes seguramente, a estas alturas, ya deben estar sordos.
Como consecuencia de esta presión, el artículo 9 fue reformado por 62 diputados del PLC, CCN y FSLN. Es lamentable que esto haya sucedido y estoy de acuerdo con el señor Morales Carazo de vetar esta reforma y con el Club de Jóvenes Ambientalistas de recurrir de inconstitucionalidad, ya que el ruido, venga de donde venga y de quien venga, a cualquier hora del día o de la noche, es perjudicial para la salud mental, psicológica y física de los seres humanos. Está científicamente comprobado.
No podemos permitir que por la ignorancia y oportunismo de ciertas congregaciones religiosas, los nicaragüenses tengamos que seguir sufriendo y soportando ya sea sermones o música dentro de nuestros hogares cuando lo que queremos es dormir, ver televisión, trabajar en la computadora, platicar con los amigos o nuestra familia, oír nuestra propia música o programa religioso, rezar y ¿si hay algún enfermo...?
Tengo confianza que esta reforma al artículo 9 aprobada por 62 diputados será vetada y que prevalecerá la moción del señor Morales Carazo:
“El que utilizando medios mecánicos, electrónicos sonoros o acústicos de cualquier naturaleza, tales como altoparlantes, radios, equipos de sonido, alarmas, pitos, maquinarias industriales, escapes de automotores, plantas o equipos de cualquier naturaleza y propósitos, instrumentos musicales y micrófonos, entre otros, ya sea en la vía pública, en locales públicos o privados, en centros poblacionales, residencias o viviendas populares o de todo orden, cerca de hospitales, clínicas, escuelas o colegios, oficinas públicas, entre otras, produzcan sonidos a mayores decibeles que los establecidos por la autoridad competente y de las normas y recomendaciones dictadas por la OMS y la OPS, que causen daño grave a la salud y perturben la tranquilidad y descanso diurno y nocturno de los ciudadanos, será sancionado con multa equivalente en córdobas entre 500 a 3,000 dólares además de la suspensión, cancelación o clausura de las actividades que generan el ruido o malestar”.
En cuanto a las excepciones de lo dispuesto en este párrafo, el señor Morales Carazo las hace correctamente en los incisos a) los centros de diversión, b) las fiestas o celebraciones familiares o sociales, c) las festividades patronales o de naturaleza popular, d) el perifoneo o propaganda con altavoces, e) los cultos religiosos de cualquier naturaleza o denominación y f) los actos públicos o eventos al aire libre.
Sigamos el ejemplo de muchos países, entre ellos Estados Unidos que tiene leyes contra el ruido y alteración del orden público y que aplican a sus mismas congregaciones y éstos vienen a nuestro país a hacer todo lo contrario.
Espero que también nuestras autoridades competentes las hagan cumplir una vez aprobada debidamente la ley en cuestión y que de inmediato se lleve a cabo una campaña de concientización a la población a nivel nacional sobre el daño que hace el ruido a los seres humanos.
La autora es actriz nicaragüense.

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