Angustia por falla en avión
Carlos Martínez Morán, Elízabeth Romero y Anne Pérez nacionales@laprensa.com.ni
Momentos de mucha tensión se vivieron ayer en los aeropuertos de Managua y El Salvador, cuando un avión comercial procedente de Venezuela, con 221 pasajeros centroamericanos, entre ellos 98 nicaragüenses, sobrevoló más de una hora la capital nicaragüense, sin poder aterrizar por problemas en el tren de aterrizaje derecho.
Cerca de las siete de la noche, la aeronave fue desviada al aeropuerto de Comalapa, en El Salvador.
A las 7:40 de la noche el avión bajó de emergencia en El Salvador, pero sin daños; y en Managua hubo júbilo entre decenas de personas que esperaban a sus familiares en el aeropuerto, la mayoría jóvenes que venían de un festival mundial juvenil.
El vuelo de la aerolínea Santa Bárbara, procedente de Caracas, Venezuela, había sido enviado por el presidente venezolano Hugo Chávez para que trajera a las delegaciones de jóvenes centroamericanos.
“La operación de emergencia se inició alrededor de las 18:30 hora local y en ella participaron fuerzas combinadas de la PNC, Fuerza Aérea, Aviación Civil, Bomberos y demás entes de socorro salvadoreños”, dijo a la agencia ACAN-EFE un portavoz del aeropuerto de Comalapa, donde el avión bajó sin problemas.
HABLA EL PILOTO
“Taca 560. Buenas Noches. Bárbara Mil, le agradezco, decile a El Salvador que estamos procediendo a la estación de El Salvador por un problema hidráulico y conllevando un problema en el tren de aterrizaje derecho; que aparentemente no está asegurado y bueno, requiriendo la máxima ayuda en El Salvador...”, fue el mensaje del piloto que pudo captar en Managua el radioaficionado Juan Rodríguez, al momento en que el avión salía del área del Aeropuerto Internacional de Managua, rumbo a El Salvador.
El periodista nicaragüense Paul Suárez, del Grupo S, era uno de los pasajeros de la aeronave y fue quien alertó desde el aire sobre la emergencia, comunicándose a través de un celular con el Canal de Noticias de Nicaragua (CDNN).
Suárez activó el teléfono celular y desde el aire relató “que explotaron los paneles adentro”.
En Managua, la compañera de vida del líder sandinista Daniel Ortega, Rosario Murillo, llegó al aeropuerto, según dijo para solidarizarse con los familiares de los pasajeros.
Había circulado la información de que Ortega se encontraba entre los pasajeros del avión dañado, pero Murillo afirmó que él tenía pensado abordar el vuelo pero a última hora decidió quedarse en Caracas.
Entre la delegación nica viajaban los jueces Edgard Altamirano y Julio Arias, además del dirigente estudiantil Yásser Martínez.
Desde El Salvador, después del aterrizaje, Suárez informó que la tripulación aplicó todas las medidas de emergencia al intentar bajar en Managua, como “quitarse los zapatos, apretarse los cinturones de seguridad y tomar la posición fetal”.
ALEGRÍA POR ATERRIZAJE
Los rostros de decenas de nicaragüenses que permanecían anoche en el Aeropuerto Internacional de Managua, se iluminaron de felicidad al conocer la noticia de que el avión que había presentado problemas técnicos antes de aterrizar, había bajado en El Salvador exitosamente.
Atrás habían quedado los momentos de angustia que durante más de una hora se adueñaron de familiares de los jóvenes y de algunos miembros del partido Frente Sandinista (FSLN) que regresaban del Festival Mundial de la Juventud.
En los barrios orientales de Managua, cercanos al aeropuerto, también había temor ante un posible accidente aéreo.
EMERGENCIA EN EL SALVADOR
A las 7:00 de la noche, varias entidades de socorro y el Cuerpo de Bomberos se declararon en alerta por el arribo de la aeronave.
Aproximadamente 30 minutos después, el avión descendió en la terminal aérea salvadoreña, sin ningún problema.
Mauricio Urrutia, gerente general del aeropuerto de Comalapa, informó que debido al mal tiempo y las características del aeropuerto nicaragüense, era mejor buscar una pista alterna.
“El avión aterrizó gracias a Dios y sin novedad, aquí, en el aeropuerto internacional”, manifestó el funcionario.
Salvadoreños a bordo
En el vuelo viajaban alrededor de 43 salvadoreños, más de 90 nicaragüenses y un número menor de hondureños y guatemaltecos. Todos habían participado en el Festival de la Juventud, en Venezuela.
Los jóvenes, que no fueron identificados ni se conoció a esa hora a que grupo social o político pertenecían, salieron bien librados de la emergencia.
Se especuló que entre los pasajeros viajaba el líder sandinista Daniel Ortega, sin embargo, las autoridades negaron que se encontrara en el vuelo. (Carlos Ramos, Diario La Prensa Gráfica, El Salvador)

|