Lidiando con el “enemigo”
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Los precios internacionales del crudo han llegado a niveles nunca vistos, algo que a Nicaragua le afecta enormemente por depender casi en su totalidad del petróleo. Uno de los primeros síntomas en la economía es el alza de precios, mientras tanto las autoridades siguen con el mismo discurso: Hay que ahorrar |
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Nicaragua depende de una sola refinería de petróleo que es propiedad de Esso Standar Oil.
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Ricardo Guerrero Nicaragua economia@laprensa.com.ni
Ver infográfico La escalada de precios del petróleo no se detiene, y aunque la economía parece estar digiriendo hasta ahora la creciente factura, empiezan a surgir voces de alarma y el recuerdo de que en el pasado las grandes recesiones fueron acompañadas de altos precios del crudo, una tendencia que según expertos nacionales e internacionales no se detendrá por el resto del año y desde ya el Gobierno augura una inflación que superará los dos dígitos.
En mayo del año pasado LA PRENSA alertó sobre una precaria situación cuando el barril costaba 40 dólares, pero igual que ahora no hay respuestas a la crisis.
El viernes pasado el petróleo batía un nuevo récord —como cada día de la semana— y cerraba a 66.86 dólares el barril en Nueva York. La marcha imparable hacia la marca de los 70 dólares —que podría ser sólo una etapa hacia otras cifras redondas— fue recibida negativamente por la bolsa y los indicadores económicos de todos los países del mundo.
En el país la situación, según analistas oficiales e independientes, se ha puesto difícil, por un lado los altos costos de los combustibles, las alzas en los servicios de energía eléctrica y el incremento en la canasta básica se han disparado, mientras el salario de los trabajadores sigue siendo insuficiente.
El Ministro de Hacienda y Crédito Público (MHCP), Mario Arana, reconoció que por cada diez dólares en incrementos en los precios del petróleo la inflación del país aumenta en 1.5 por ciento, es decir que de enero a la fecha ésta ha aumentado tres por ciento, “el petróleo ha subido 20 dólares en lo que va del año y calculamos una inflación del 11 por ciento”, estimó el funcionario.
Primera vez que se oficializa la previsión que la inflación cerrará con dos dígitos como lo venían prediciendo los economistas.
¿INEPTITUD?
Algunos empresarios y funcionarios del mismo gobierno han manifestado que no se puede hacer nada por detener los incrementos del petróleo, ya que es un problema “externo”, sin embargo, economistas como Néstor Avendaño, los acusa de “ineptos”, ya que si bien es cierto no pueden hacer nada por influir en los precios internacionales “si se pueden tomar medidas internas”.
Sergio Santamaría, director del Centro de Investigaciones y Asesoría Socioeconómica (Cinase), comparte las aseveraciones de Avendaño, y asegura que en el tema de los combustibles el Gobierno debería de reducir los impuestos, “esto ayudaría en parte a bajar el precio al consumidor final”.
Para Róger Cerda, especialista en el tema petrolero, el primer sector en experimentar los efectos negativos de la “crisis que se avecina” será el empresarial, “afectará las decisiones de inversión y consumo porque no podrán seguir gastando lo mismo en transporte y electricidad sin aumentar sus costos y, al aumentar sus costos tendrán que bajar su rentabilidad, y para no bajar sus ganancias lo que harán es aumentar los precios de sus servicios o productos al consumidor final”, señaló.
Lo único que puedo asegurar, estimó Cerda, es que los altos precios del petróleo afectarán las utilidades y las ventas de las empresas, lo que quiere decir que éstas deben reducir, por fuerza, sus costos.
EN LAS MISMAS
Mientras tanto, las autoridades gubernamentales todavía no han definido cuáles serán las medidas a tomar ni cómo enfrentarán la crisis.
El Viceministro de Fomento, Industria y Comercio, Alejandro Argüello, ha expresado que la posición de ese ministerio es que no se implementen medidas de racionamiento o de restricción de vehículos.
“No estamos de acuerdo con regular el transporte, no se debe restringir el uso de vehículos en la capital para ahorrar combustible”, expresó. “Esto más bien podría tener efectos más negativos que la alza misma”, afirmó, y estimó que una medida de este tipo detendría el ritmo de crecimiento.
Estas aseveraciones son compartidas por el director general de Hidrocarburos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), Fernando Ocampo, quien indica que “puede ser más dañina la medicina que la enfermedad”.
“Las inversiones se sentirían restringidas, lo único que podemos hacer es recomendar a la población y a las empresas que hagan un uso racionado y eficiente de consumo de todos los derivados del petróleo”, indicó el funcionario.
Por su parte, el titular del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), entidad que es parte de la Comisión Multisectorial que analiza medidas para amortiguar la tendencia alcista, dijo que a corto plazo conviene el ahorro.
Entre tanto a mediano plazo una revisión de la cadena de costos y a largo plazo lo prudente, según señaló, es la inversión en energía renovable.
Arana estima que para este año la factura petrolera se incrementará en unos 100 millones de dólares, sin embargo, “esa factura se va a pagar, las reservas internacionales, hasta el momento, están sanas”, indicó.
MENOS CONSUMO
Cifras oficiales demuestran que en los primeros cuatro meses del año hubo una reducción en el consumo de combustibles, del 3.5 por ciento con relación al mismo período del año pasado. Y cuantifica la compra de gasolina súper en 363 mil barriles, la regular en 171 mil y el diesel en un millón de barriles. De manera que el consumo diario actual, en promedio, se contabiliza en 26,750 barriles.
Para el presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), Erwin Krüeger, “éste es un problema que ya se veía venir y lo peor es que no se trata de una situación temporal en la que el crudo vaya a subir para luego bajar; hay que esperar que el precio se mantenga a este nivel o suba todavía más”.
El dirigente empresarial cree que lo peor esté por venir cuando empiece la época fría en el hemisferio norte y se dispare todavía más la demanda de petróleo, presionando al mercado internacional. A diferencia de otras crisis, según Krüeger, “en esta ocasión no hay escasez sino todo lo contrario, hay producto, pero a precio elevado”.
José Adán Aguerri, presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic), mencionó que efectivamente los consumidores serán afectados por los incrementos en energía y combustibles, sin embargo, indicó que eso puede ser manejado con medidas internas para tratar de palear la situación, como fomentar el ahorro desde los hogares y las empresas.
TEMOR POR RESERVAS INTERNACIONALES
El impacto a nivel interno se centra sobre la inflación y las reservas internacionales, según el economista Róger Cerda, es de prever un aumento importante en la factura petrolera, calculada para este año en 500 millones de dólares, por la compra de 10 millones de barriles de petróleo. “Esto representa el 30 por ciento de las importaciones totales y el 66 por ciento de las exportaciones del país”, explicó.
Por otro lado, el subsidio al sector transporte que significará en el futuro un gasto de por lo menos 50 millones de córdobas del presupuesto, “lo que genera menos reservas”.
Esto excluyendo lo que le corresponderá a las generadoras de energía que demandan también ajustes en las tarifas o una compensación de parte del Gobierno, que podrían significar otros seis millones de dólares.
Cerda asegura que hay que bajar forzosamente el consumo de combustibles, ya que de otra manera vamos a vaciar las reservas internacionales del país, que debido al conflicto político ya ha dejado de percibir 45 millones de dólares.
El economista Sergio Santamaría dijo que efectivamente habrá una caída de las reservas internacionales, ya que el 30 de diciembre del 2004 éstas ascendían a 451.1 millones de dólares y ahora están en 429.5, es decir que se han disminuido en más de 20 millones de dólares.
En este sentido, la Comisión Nacional de Energía (CNE) todavía no termina de preparar un paquete de medidas para enfrentar la crisis, que escapa del control del Estado.
LA PRENSA intentó obtener una versión oficial de parte de esta institución pero su presidente ejecutivo Raúl Solórzano se negó a brindar información alguna.
PETRÓLEO, FIJADOR DE PRECIOS
El petróleo es un producto que tiene una influencia directa en los precios de todos los productos.
El problema es que hasta el momento no existe un sustituto del petróleo y éste es el único recurso que se utiliza en el mundo para movilizar todo el transporte privado y público, y esto influye fuertemente en el índice de precios al consumidor, señaló el economista Sergio Santamaría.
Santamaría estima que el petróleo es un precio líder porque en este país el 80 por ciento de la generación de energía se hace a punto de petróleo, lo que influye en la distorsión de los precios de todos los productos.
Además que todas las actividades de producción tienen que ver con la energía y el transporte, entonces al subir el precio del petróleo se encarece el nivel de vida de todos, sube el arroz, el azúcar, las medicinas, la ropa, el calzado y todo lo que consumimos.
Existe una alta correlación entre el precio del petróleo y todas las actividades económicas y eso sucede en todos los países, con la diferencia que a unos afecta más que a otros. “Nicaragua se ve afectada por todos los costados”, manifestó Santamaría.
CANASTA BÁSICA AUMENTA
De enero a la fecha, producto de los altos precios del petróleo, la canasta básica ha subido 400 córdobas, es decir un 16.6 por ciento. Según el economista Sergio Santamaría, a inicios de año la canasta básica tenía un costo de 2,400 córdobas, hoy cuesta 2,800 y al final de año podría llegar a costar 3,000 córdobas o más.

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