Estelí despide a su corresponsal
Sergio León C. y Arlen Cerda ENVIADOS ESPECIALES nacionales@laprensa.com.ni
“Conocimos de las amenazas, el equipo de él también fue amenazado. Son personas anónimas, todo fue por sus reportajes. Él denunció, pero nadie le puso mente y sucedió este percance tan terrible”, dijo Sarahí Alfaro, presidenta de la Red de Jóvenes de Estelí, durante la multitudinaria despedida al periodista Adolfo Olivas, corresponsal de LA PRENSA, asesinado el domingo.
“¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!” clamaron al unísono miles de personas durante el cortejo fúnebre que acompañó los restos mortales de Olivas hasta el Cementerio San Francisco, en la ciudad de Estelí, donde él trabajó por más de catorce años para LA PRENSA.
Olivas fue muerto a balazos la madrugada del 14 de agosto a veinte metros de su casa en el barrio Estelí Heroico, supuestamente por Santos Roberto Osegueda Palacios, de 33 años, quien conducía el taxi donde viajó por última vez el periodista.
“Queremos que agarren a los responsables, sabemos que no es solamente una persona y que hay muchas personas detrás de eso”, demandó la dirigente juvenil.
HOMENAJE PÓSTUMO
El periodista esteliano recibió dos homenajes póstumos a través de Radio Liberación, que encadenada con otras dos emisoras locales sirvió de tribuna para que los pobladores, dirigentes gremiales, funcionarios públicos, amigos y familiares condenaran el “cobarde” asesinato perpetrado contra Olivas.
La Alcaldía de Estelí entregó la Orden Bernardino Rodríguez en oro al periodista asesinado en reconocimiento a “su ardua labor informativa desarrollada con responsabilidad y profesionalismo, resaltando todo el quehacer municipal y su cumplimiento a sus deberes con la patria y la comunidad”.
INDIGNACIÓN Y DOLOR
Mientras familiares y amigos de Olivas destacaron el carácter humanitario de éste y manifestaron su dolor y consternación por el crimen ocurrido.
“¡Ay mi muchachito lindo! ¡Cómo se me fue!”, clamó Reyna Olivas, madre de Adolfo, quien luchaba junto a sus demás familiares contra la multitud de dolientes que se aglomeró alrededor del sitio donde el corresponsal fue sepultado.
Tras la ceremonia, decenas de periodistas marcharon hasta la Policía Nacional del municipio para demandar agilidad en las investigaciones de este asesinato que según los manifestantes, fue por las recientes publicaciones de Olivas sobre la operación de una red de narcotraficantes que “carcome la ciudad de Estelí”.
LLEGARON POLÍTICOS
Al entierro también asistieron varios políticos locales, el aspirante presidencial José Antonio Alvarado, funcionarios públicos de diversas ideologías partidarias, representantes de la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN) y el prefecto Carlos Sobalvarro Ruiz, jefe del Sistema Penitenciario Nacional.
“Tiene que haber un aspecto de reflexión para parar un poco la violencia, si no vamos a estar en un lugar sin ley. Este hombre (Olivas) dio un buen ejemplo en sus escritos. Fue investigativo y llevaba un caso de narcotráfico. Le frustraron la vida a un hombre que le faltaba mucho por caminar, otras personas van a aprender de sus escritos y labores”, valoró Sobalvarro.

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