Bolaños va ‘ojo por ojo’
María José Uriarte R. y José Adán Silva nacionales@laprensa.com.ni
El presidente Enrique Bolaños afirmó que dejó atrás la generosidad que permitía libertades al ex presidente Arnoldo Alemán, condenado a 20 años de cárcel, cuando los diputados emitieron los dictámenes de desafuero en su contra y de seis funcionarios de su Gobierno, y ahora se defenderá de cada una de las acciones que tomen sus opositores.
Un tanto resignado a la guerra que enfrenta, ante la posibilidad de ser desaforado y que su caso sea sometido a Corte Plena en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), para que responda por los supuestos delitos electorales que le atribuyen, Bolaños respondió: “Bueno, qué podemos hacer, nos defenderemos como sabemos hacerlo”.
Existe una advertencia de los liberales, de incluir en la agenda parlamentaria los dictámenes de desafuero.
El mandatario está consciente de la composición del Poder Judicial, dominado en igual número por magistrados sandinistas y liberales. Por eso, dice que está dispuesto a asumir “todas las consecuencias que vengan, pero yo no voy a ir ahí a pedir que me perdonen algo que yo no he hecho”.
El presidente Bolaños negó que todo sea producto de una guerra personal entre él y el ex presidente Alemán.
“No, yo jamás he sido pleitisto, yo lo que tengo es principios, soy firme y tengo determinación, pero odio y cosas por el estilo no las tengo. Lo que sí, que cuando atacan, yo me defiendo, no voy a poner la cara; dame sopapos verdad, entonces la ley dice que yo a través del ministro de Gobernación (Julio Vega), se pueden regular las visitas” (a Alemán).
“Hemos sido tolerantes, totalmente tolerantes, hasta que llegó el colmo de que lo que buscan es ya votar al Gobierno, ahí entonces sí, ahora vamos a regular las visitas”, precisó el mandatario.
El mandatario indicó que el secretario general del Frente Sandinista (FSLN), Daniel Ortega, es parte de ese complot para botar al Gobierno que preside, lo que era discutido en todas las reuniones que el ex presidente Alemán sostenía a diario con sus correligionarios, a pesar de estar sometido a régimen carcelario.
“El secretario general del Frente Sandinista (Ortega), ahí armó ese nuevo partido de los dos que se llama pacto, ahí está la foto donde están los dos, ahí se armó el pacto, ahí se arma acusémoslo a éste (Bolaños) por delitos electorales, y si no negocia lo desaforamos y lo sacamos de la Presidencia; le damos un golpe al Ejecutivo, le damos un golpe al nicaragüense, a la gente, con el Cafta; es decir, lo que estaba ahí llevándose a efecto es todo un complot contra los intereses del pueblo”, precisó el mandatario.
El presidente Bolaños justificó su decisión de endurecer las restricciones contra Alemán, cuando las comisiones especiales para el desafuero emitieron los dos dictámenes.
“Hubo una acción de ellos, hubo una reacción de nosotros, qué acciones van a tomar ellos, así van a ser nuestras reacciones. Si las acciones son positivas, nosotros podemos reaccionar positivamente; si no hay acciones del todo, ni positiva ni negativa, reaccionaremos negativamente; y si es negativa, entonces lo haremos más negativamente”, expresó Bolaños.
ALEGA INOCENCIA
Los ministros de Gobernación y Educación, Julio Vega y Miguel Ángel García, respectivamente, dos de los seis funcionarios de Gobierno a los cuales los diputados libero-sandinistas buscan quitarles el fuero de inmunidad, explicaron en un encuentro con la prensa nacional, que todo el proceso es un “asunto político”.
Tanto Vega como García trabajaron en la campaña de Bolaños en el año 2001, y luego fueron acusados por la Fiscalía General de la República, ante los Juzgados de Managua, por la presunta comisión de delitos electorales, pero debido a que ostentaban inmunidad de ley, no eran procesados, mientras la Asamblea Nacional no les quitase el fuero de ley.
Ambos funcionarios plantearon ayer, en Casa Presidencial, su versión del proceso: durante la campaña electoral se manejaron distintas cuentas; algunas de ellas fueron manejadas por allegados al círculo del entonces presidente Arnoldo Alemán, y otras por los estrategas de la campaña del entonces aspirante y posterior ganador de la Presidencia de la República, Enrique Bolaños.
De acuerdo con Vega y García, aunque las cuentas manejadas por el grupo de Bolaños fueron auditadas y certificadas por la Contraloría, el Consejo Supremo Electoral y firmas privadas, no ocurrió lo mismo con las otras cuentas administradas por el grupo de Alemán.
Ahora, señalan los funcionarios, los diputados liberales y sandinistas quieren responsabilizar al Presidente y a los funcionarios del Gobierno que lo acompañaron en la campaña electoral del 2001, de delitos electorales, en venganza por haber apoyado la lucha contra la corrupción, del actual Gobierno contra funcionarios de la pasada administración, principalmente contra el ahora reo Arnoldo Alemán.
De acuerdo con las explicaciones de ambos funcionarios gubernamentales, los diputados de la Comisión de Desafuero supuestamente han ignorado las distintas pruebas presentadas por los investigados, y se han limitado a decir que no están en un juicio, sino en un proceso de desafuero donde se busca determinar si existen presunciones de delitos electorales, y que las pruebas deben ser evacuadas en un Juzgado, pero ya dentro de un juicio.
El presidente Bolaños y más de 30 funcionarios del actual y del pasado gobiernos, fueron acusados por la Fiscalía General de la República por delitos electorales, en octubre del 2002.
La Contraloría General de la República, en auditorías a las cuentas usadas por el PLC durante la campaña de Bolaños, revela que ese partido reportó 81 millones de córdobas como gastos de campaña, pero que supuestamente se detectó un flujo de 522 millones de córdobas.
Los contralores, enemigos políticos de Bolaños, llamaron al Presidente pero éste no se presentó a declarar, razón por la que decidieron solicitar su destitución a la Asamblea.
El jefe de los legisladores liberales, Enrique Quiñónez, denunció ayer que los familiares de los diputados serán objeto de una “persecución fiscal” por parte del Gobierno del presidente Enrique Bolaños.
Quiñónez dijo tener información de que Bolaños orientó a sus funcionarios averiguar las propiedades, negocios, bienes muebles e inmuebles que posean las esposas e hijos de los diputados del PLC.
AFIRMA QUE NO NEGOCIARÁ
El presidente Enrique Bolaños dijo estar preparado para afrontar la posible suspensión de su inmunidad.
“Bueno, si yo no tengo ninguna culpa, no he cometido ningún delito; ellos sí han cometido delitos”, expresó el mandatario, quien se declaró listo a todo lo que pueda venir, si aprueban su desafuero.
El ministro del Ambiente, Arturo Harding, dijo hace días que por ser una situación política, la solución pasa por una negociación política; pero Bolaños reiteró que no someterá a ninguna negociación su desafuero, porque es inocente.
“Es político en el sentido de que ellos no están haciendo un acto legal, porque no existe ningún delito, pero eso no significa que, ve, yo te doy esto, si me das perdón a algo que no he cometido. Eso no lo van a recibir de mí, nunca, porque si yo he cometido algo, yo puedo decir, bueno, te perdono a vos si me perdonás; aquí te debo diez pesos y vos me debes cinco, bueno, te perdono los diez, me perdonas los cinco. Pero yo no debo nada, no tengo por que aceptar eso”, aseveró.
QUIÑÓNEZ ACUSA
Según el diputado Enrique Quiñónez, el presidente Enrique Bolaños se habría reunido con su Gabinete en pleno, tras conocer el dictamen que sugirió levantar su inmunidad, y habría dado la supuesta orden de atacar a los familiares de los diputados, porque no gozan de inmunidad.

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