MARTES 16 DE AGOSTO DEL 2005 / EDICION No. 23903 / ACTUALIZADA 03:00 am





EL HUMOR DE




La justicia y mi vida

Bertha Rodríguez de Zavala

Mi historia es una realidad, seguramente muchas mujeres que sufrieron en carne propia lo que yo sufrí se identificarán con lo que voy a contar. Hace un año vivo en el patio de una fundición ubicada en el kilómetro 2 de Carretera Norte, los dueños son los hermanos Zavala, uno de ellos es mi esposo. Un día, entre las 10 y 11 de la mañana, llegaron a mi humilde morada dos señores, bien robustos, altos y elegantes, ambos son primos, adinerados, y conocidos a nivel nacional. Esa mañana estos señores me dieron una brutal golpiza que me dejó inconsciente por un par de horas. Eso ocurrió sólo por defender mis derechos como mujer.

Estos elegantes señores hicieron una de sus necesidades fisiológicas enfrente de mí, y por decirles unas cuantas verdades casi me matan. Ante ese suceso fui a la Comisaría de la Mujer a denunciarlos y visité al colectivo de mujeres Itza, para pedir apoyo legal, el cual me han brindado hasta esta fecha.

Lo difícil de esta situación empieza cuando la Policía se da cuenta que quienes casi me asesinan son hombres que tienen mucho poder. La Policía comenzó a poner trabas en mi caso, no quería que este hecho saliera a luz, con la ayuda de una jefa de la Comisaría mi expediente apareció.

Fui a la Procuraduría de los Derechos Humanos, no me resolvieron nada. Luego fuimos a la radio a denunciar lo que me habían hecho, el comisionado de la Policía llamó al programa y manifestó que desconocía el caso, se me salieron las lágrimas de la furia porque él sabía muy bien de mi situación y con qué desfachatez expresó desconocerlo.

Mi caso llega a la Fiscalía, ahí lo declaran sin mérito, llega a la Fiscalía Central y vuelven a declararlo sin mérito. Busqué apoyo en los medios de comunicación, me cierran las puertas. Ante la gran golpiza injusta que recibí casi pertenezco al alto índice de feminicidio que día a día acrecienta en Nicaragua. Seguiré luchando para lograr que se respeten los derechos humanos de las mujeres y para que otra mujer no pase lo que yo sufrí.
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