Las estrategias contra el DR-Cafta
En algunos círculos políticos del país se considera que las restricciones “carcelarias” que impuso el Gobierno al ex presidente Arnoldo Alemán, la semana pasada, motivaron que los diputados del PLC no ratificaran el DR-Cafta en la frustrada sesión parlamentaria del martes 9 de agosto.
Según explicaron fuentes gubernamentales, las restricciones carcelarias que se le impusieron a Arnoldo Alemán en su prisión-residencia de El Chile, se debieron a que estaba conspirando desde allí contra el Presidente de la República, aprovechando la amplia libertad de movimientos y visitas que disfrutaba. Sin embargo los partidarios de Alemán denunciaron que las restricciones son una represalia por los dictámenes parlamentarios que aprobaron los diputados del PLC, en el caso de los delitos electorales, recomendando el desafuero del presidente Bolaños y otros funcionarios gubernamentales.
Al respecto nuestra opinión es que las restricciones carcelarias a Alemán no deben ser por represalias de ninguna clase sino por un acto de justicia, porque este reo tiene que sentir de alguna manera el rigor de la sanción penal ya que no es posible hacer que cumpla su condena en la prisión de Tipitapa, que es donde debería estar por la magnitud de su delito y la gran responsabilidad del cargo que desempeñaba cuando lo cometió.
Pero cualquiera que haya sido la razón por la que restringieron la situación carcelaria de Alemán, no fue por eso que los diputados del PLC no ratificaron el DR-Cafta la semana pasada. En realidad, no lo ratificaron por temor a que Daniel Ortega y el FSLN enviara a Alemán a la cárcel Modelo, y a que la bancada sandinista no apoye el desafuero del presidente Bolaños, que es fundamental para que el PLC pueda negociar un acuerdo de amnistía que cubra tanto a los condenados por corrupción (Alemán) como a los acusados por delitos electorales.
De manera que la misma situación que se planteó el martes de la semana pasada, se volverá a plantear cuando los diputados regresen de sus vacaciones. Y por lo tanto, a menos que la presión sobre la cúpula del PLC sean tan fuerte que la obligue a ratificar el DR-Cafta en la Asamblea Nacional —desafiando al sandinismo y arriesgando el bienestar personal de Arnoldo Alemán—, no hay certeza de que el DR-Cafta pudiera ser ratificado en septiembre ni en lo que resta del actual período de gobierno. En realidad, lo más probable es que el DR-Cafta sea aprobado hasta después de las elecciones del próximo año, y eso sólo en caso de que el resultado de los comicios cambie la correlación de fuerzas parlamentarias, a favor de la democracia y en detrimento del FSLN y el PLC.
En todo caso, lamentamos que el DR-Cafta no sea ratificado por la Asamblea Nacional, pero no porque creamos que es la panacea para todos los males de Nicaragua, sino porque estamos convencidos de que el país sólo puede salir del atraso y la pobreza avanzando en forma clara y decidida por el camino del desarrollo capitalista, para lo cual es indispensable integrarse en la corriente del libre comercio internacional con plena conciencia de las ventajas y desventajas, de los costos y beneficios que tiene el DR-Cafta.
Precisamente porque el DR-Cafta representa la vía más apropiada para el desarrollo capitalista de Nicaragua, es que el FSLN y la izquierda nicaragüense en general no quieren que se apruebe y harán todo lo que puedan para impedir que sea ratificado. Hay que estar claros de que el FSLN jamás aceptará el DR-Cafta, por mucho que se explique y demuestre que las oportunidades y ventajas que ofrece son mayores y más importantes que los riesgos que plantea y los resultados negativos que podría tener.
Para el FSLN el rechazo al DR-Cafta es un asunto de principios ideológicos y de compromisos internacionales, porque si Nicaragua y los demás países del área se desarrollan económicamente, si vencen la pobreza, si fortalecen entre ellos y con Estados Unidos sus lazos de amistad y colaboración basados en los principios y la práctica de la democracia y la libertad económica y política —todo lo cual es lo que representa el DR-Cafta—, fracasarían las maquinaciones revolucionarias y antiyanquis que están fraguando el eje castrista-chavista y sus aliados locales.
Y lo peor es que a esos planes siniestros de desestabilización regional, contribuyen los diputados del PLC que tienen los votos necesarios para ratificar el DR-Cafta, pero no lo ratifican porque pesa más en ellos la subordinación a Arnoldo Alemán.

|