Donación de sangre bloqueada
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Policías llegan a inspeccionar la protesta de los ex bananeros, luego que ocuparon el Centro Nacional de Sangre de Cruz Roja.
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José Adán Silva nacionales@laprensa.com.ni
Médicos del Ministerio de Salud lo anunciaron con preocupación: la salud de los 12 campesinos ex bananeros que protestan con una huelga de hambre en las instalaciones de la Cruz Roja nicaragüense es grave y podría tener desenlaces fatales en poco tiempo.
Pero también sería grave que por las protestas de los ex bananeros en el Centro Nacional de Sangre de la Cruz Roja nicaragüense los hospitales públicos y demás centros médicos dejasen de recibir las donaciones de sangre que a diario salvan decenas de vidas en peligro, denunció el director del Programa Nacional de Sangre de la institución humanitaria nacional, René Berríos Cruz.
Los ex trabajadores afectados por el Nemagón y otros sectores rurales que demandan atenciones sociales arreciaron ayer su protesta, y de la huelga de hambre y la negativa a ingerir agua pasaron a la toma del edificio de la Cruz Roja y a restringir el pase de los donantes voluntarios de sangre.
Tal acción provocó roces entre las autoridades del Centro, los ex campesinos protestantes y los activistas del Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos (Cenidh), ya que agentes de la Policía Nacional se presentaron al lugar a tomar datos de la protesta.
Los ex bananeros iniciaron la huelga de hambre total (sin alimentos, medicina y agua) la mañana del pasado lunes y aseguran que no la abandonarán mientras los diputados de la Asamblea Nacional no les prometan ayuda a sus demandas.
Ellos querían que los diputados les aprobaran el presupuesto para la compra de medicinas, ataúdes y una pensión vitalicia de 200 dólares para los más enfermos por el pesticida Nemagón que se aplicó en las plantaciones de banano.
Los médicos del Ministerio de Salud que atienden a los huelguistas a tiempo completo advierten que de no detener la protesta inmediatamente, algunos campesinos podrían morir y otros sufrir daños irreversibles. Una de las personas más graves era la señora Daysi Ambota García, de 47 años.

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