Fox dispone dejar el acoso a López Obrador
E. Eduardo Castillo Análisis noticioso AP
MÉXICO.- El presidente Vicente Fox dio un inesperado pero positivo vuelco al caso del alcalde izquierdista Andrés Manuel López Obrador, que amenazaba con tensar aún más la estabilidad política mexicana, al aceptar la renuncia del Procurador General y garantizar que nadie estará impedido de competir por la Presidencia en 2006.
La decisión del mandatario ocurrió luego de crecientes protestas y críticas de analistas, editorialistas y una buena parte de la sociedad mexicana, de que la insistencia gubernamental de fincarle cargos a López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), era eminentemente un asunto político que tenía como fin último sacar al favorito en las encuestas de la contienda presidencial.
Fox llegó a la Presidencia en 2000 como el hombre que abrió el camino a la democracia en el país, un calificativo que presumía en todo momento.
“Fox, traidor a la democracia”, decía un cartel que un joven le puso en la cara al Presidente durante una gira el martes por el Estado sureño de Oaxaca.
“Yo no soy ningún traidor a la democracia, al contrario, trabajé por ella”, respondió Fox al joven que con su pancarta resumía el sentir de mucha gente hacia el primer mandatario que puso fin a 71 años de gobierno del PRI.
El poner en duda su vocación democrática pareció ser un elemento fundamental central que obligó a Fox a dar una salida al conflicto desatado por el caso de López Obrador, y eso se vio al inicio de un mensaje a la nación en el que, la víspera, anunció los cambios de su estrategia.
“Su lucha democrática chocaba con esta imagen que se imponía de haber sido un traidor o desertor a la democracia; creo que eso influyó en su ánimo”, dijo a la AP el analista José Antonio Crespo, del Centro de Investigación y Docencia Económicas.
El Gobierno federal, a través de la Procuraduría General de la República, solicitó en mayo del 2004 al Congreso, desaforar al alcalde capitalino para poder fincarle cargos por abuso de autoridad.
Según la PGR, el político incurrió en el delito por supuestamente haber desacatado un fallo judicial de 2001 que le ordenaba detener la construcción de una calle en un predio expropiado.
Analistas y miembros de la oposición comenzaron a señalar a Fox y su Gobierno de estar promoviendo la acusación como un tema político.
Esa apreciación creció cada día entre varios sectores e incluso llegó a las planas de los principales diarios internacionales, a pesar de insistentes declaraciones del Gobierno de que era un asunto jurídico y no político.
La presión social llegó a niveles inusitados en las últimas semanas, tras confirmarse el desafuero del Alcalde, el 7 de abril. “La gente”, dijo López Obrador el jueves, “fue determinante” para la decisión que tomó Fox.
Fox anunció en un mensaje en cadena nacional, que aceptaba la renuncia del Procurador General Rafael Macedo, una medida que fue interpretada inmediatamente como un intento de resolver el conflicto legal con López Obrador.
El mandatario se comprometió a que el nuevo Procurador revisará exhaustivamente el expediente del Alcalde capitalino.
También anunció que presentará una propuesta de reformas al Congreso para que los derechos políticos de los ciudadanos que enfrenten un proceso penal no se pierdan sino hasta que haya una sentencia definitiva.
CONECTÓ TRIPLE
Aficionado al béisbol y político con olfato, el alcalde capitalino Andrés Manuel López Obrador, anotó tres carreras de un batazo al conseguir que el presidente Vicente Fox sacara al Procurador del Gobierno, revisara el caso legal en su contra y aceptara reunirse con él. Impuso su estilo peleón pero pacífico, populista pero con la mesura necesaria.

|