Familia escapa de morir quemada
Elízabeth Romero
Siete miembros de una familia, cuya casa está ubicada en el barrio La Primavera, sufrieron quemaduras en diferentes grados a causa de la flama provocada por los gases acumulados en un cilindro de gas licuado.
Al menos tres de los afectados por las quemaduras por flama se encuentran en estado delicado en los hospitales capitalinos, confiaron sus familiares.
Una de las personas de la familia se aprestaba a instalar el tanque de gas, que recién habían adquirido en la pulpería cercana, para cocinar los alimentos de la cena del pasado martes, cuando fueron sorprendidos por la fuga de gas que luego se convirtió en largas lenguas de fuego, relató una de las afectadas.
Señaló que de pronto se volvió un caos dentro de la vivienda, cuando los adultos trataban de evitar que la flama alcanzara a los pequeños.
Uno de los habitantes de la casa consideró que aparentemente el cilindro tenía dañados los empaques.
Pastora Vallecillo, de 38 años, propietaria de la casa donde ocurrió la tragedia, aún no se reponía del susto provocado, pues dijo que las lenguas de fuego pegaban al techo.
“Era por todos lados, no sé por qué no se quemó toda la casa”, refirió Vallecillo.
LLEGÓ A AUXILIARLOS
Al escuchar los gritos de alarma, Mercedes Acosta Cruz, dueña de la pulpería que está contiguo a la casa perjudicada, corrió a auxiliar a la familia, pero resultó con quemaduras en la cara y brazos.
Fuentes del Hospital Alemán Nicaragüense, a donde inicialmente fueron conducidos los perjudicados, informaron que Acosta Cruz sufrió un 45 por ciento de quemaduras de primero y segundo grado en el rostro, brazos y piernas.
“Se encendió toda la sala en fracciones de segundos”, comentó Tatiana Chirino Vallecillo, de 15 años.
GRITOS DE TERROR
Los afectados recordaron la tragedia que los envolvió. Uno de ellos gritaba aterrorizado “¡Tírenme agua!”, mientras las llamas envolvían su cuerpo.
Pastora Vallecillo, quien sufrió quemaduras consideradas leves en ambas piernas, lamentó que su hijo Wilber Reynaldo Quiroz Vallecillo, de 19 años, se encuentre en estado delicado en el Hospital Antonio Lenín Fonseca.
Testigos relataron que el muchacho sufrió quemaduras cuando se lanzó a proteger a uno de los pequeños de la casa que corría el riesgo de ser abrasado por la flama.
La información con que cuentan los familiares es que Quiroz se encuentra en la sala de cuidados intensivos de ese centro asistencial.
“Mi hijo me mantiene a mí, ahora está en estado crítico y sin poderlo atender”, lamentó Vallecillo.
También sufrió quemaduras en el rostro el niño de apenas cinco años, Faber Muñoz, quien del Hospital Alemán Nicaragüense fue remitido al Hospital Fernando Vélez Paiz.
Existe temor entre los familiares del menor de que las llamas le hayan afectado los ojos.
Familiares de las víctimas dijeron que los daños deben ser asumidos por la empresa que vendió el cilindro de gas.
Uno de los moradores lamentó que posterior a la emergencia vivida en la vivienda de Vallecillo, la empresa que abasteció la pulpería de Acosta se limitó a retirar el cilindro de gas que causó la tragedia.
RECOMENDACIONES DE BOMBEROS
Humberto García, oficial de turno del puesto de mando de la Dirección General de Bomberos, recomendó a la ciudadanía tener mayor precaución al momento de conectar un cilindro de gas licuado a la válvula de la cocina.
Mencionó que antes de encender la cocina debe revisar que haya una ventilación adecuada.
Mientras exista olor a gas licuado no encienda el cerillo. Y en caso de dudas, es preferible que llame a un técnico, porque puede estar dañada la manguera de la válvula de la cocina.
La manguera de la válvula de la cocina debe recibir mantenimiento constante porque el recalentamiento provoca combustión.
Aleje a los niños del sitio donde está cocinando.

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