Voz Experta Psicóloga clínica
Podemos ser adictos a todo
Lic. Vanessa Conrado
La sociedad conoce y está acostumbrada a escuchar sobre la adicción a sustancias como el alcohol, la cocaína, marihuana, pastillas o crack. Sin embargo, las adicciones no se limitan a éstas.
También hay adicción al sexo, al trabajo, a la computadora, al Internet, a la comida, al romance, a personas o a comprar. Hay, pues, un sinnúmero de adicciones que no son necesariamente a sustancias y cada ser humano puede desarrollar su propia adicción en dependencia de su personalidad.
La adicción conlleva un comportamiento obsesivo y compulsivo. Si tenemos un pensamiento obsesivo, nos lleva a la compulsión. La persona piensa constantemente en esa sustancia o situación y se le hace difícil vivir una vida normal.
En la dependencia a las drogas se dice que hay una predisposición genética. Los médicos, sicólogos y psiquiatras, han llegado a la conclusión de que sí existe esta predisposición. Sin embargo, algunos estudios, la práctica y observación dentro de nuestra profesión, nos indica que también el ambiente, las condiciones y los factores de riesgo influyen grandemente para que se desarrolle la droga-dependencia.
En otras adicciones, como la adicción al trabajo, no hay un modelo que nos indique que haya una predisposición a desarrollar esa adicción.
El hecho de desarrollar dependencia a una cosa y no a otra, está relacionado con los rasgos de personalidad. Todos los seres humanos tenemos normas de comportamiento y a quienes se les ha caracterizado por ser responsables, que velan por los demás, etc. tienen un patrón de conducta, se dedican más a dar que a recibir y al desarrollar una adicción, ésta difícilmente será al juego o las drogas; más bien será a algo socialmente aceptado en lo cual se le vea como alguien que está velando por los demás, haciendo algo “bueno”, como trabajar. Mientras que una persona que se ha caracterizado por otros patrones de conducta, se dedica más a recibir que a dar y desarrolla otras adicciones, por ejemplo, al juego.
Las adicciones no se curan porque hasta ahora no se ha encontrado una pastilla o una inyección que nos libre de éstas. Hay tratamientos y la persona los puede tomar cuando tome conciencia de esta situación, ya que igual que los drogo-dependientes, las personas con otras adicciones también se niegan a aceptarlo. El tratamiento es la psicoterapia, con un psicólogo o psiquiatra que le ayude a realizar una reestructuración en su conducta.
Las recaídas en toda adicción existen y suceden al no cumplir las orientaciones del especialista. Es necesario seguirlas, sobre todo, si hay factores de riesgo latentes.
*La autora es terapeuta de Fundación Dianova.
CONÓZCALAS
Las adicciones están clasificadas. Hay adicción a sustancias, que pueden ser la cocaína, marihuana, crack, entre otras.
A objetos. Aquí se encuentra la dependencia a la computadora o al teléfono.
A personas. En esta adicción están quienes se vuelven dependientes de otro ser humano que puede ser un familiar, amigo o su pareja.
A circunstancias. En esta clasificación están los adictos al trabajo.
Patrones en común. Al jugador no le importa ganar o perder sino jugar, al trabajador no le importa ser eficiente o no, lo que le importa es trabajar. 
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