SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA
MARTES 19 DE ABRIL DE 2005



 
Adicta al trabajo las 24 horas

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.La globalización del mundo, las exigencias de las empresas, la necesidad de empleo y realización profesional, demandan que trabajemos cada día más. Pero aun cumpliendo con estas exigencias, se debe dejar un espacio para la familia, los amigos y nosotras mismas

 

Hilda Rosa Maradiaga C.

Está siempre llena de trabajo? ¿Con dos o más proyectos a cargo? ¿Llevarse trabajo a casa se ha vuelto una costumbre y el tiempo libre es cada vez menos? Éstos son sólo algunos síntomas de la adicción al trabajo; los suficientes para estar alerta.

IDENTIFÍQUELOS

Los adictos al trabajo dedican muchas horas a sus quehaceres laborales.

No les importa sacrificar el sueño por estar trabajando.

El éxito y realización de su vida está valorado a través del trabajo y no de otras cosas en la vida como la familia.

Los amigos, las actividades recreativas y la familia, pasan a un segundo plano y no le encuentran ningún sentido.

Todas las actividades que se encuentran fuera del trabajo las consideran una pérdida de tiempo.

Llegan al trabajo muy temprano y se marchan muy tarde, son los últimos en irse de la oficina.

Si están de vacaciones se enferman y los días libres tienen contacto con el trabajo.

GLOBALIZACIÓN

Uno de los grandes problemas de esta adicción es la dificultad para identificarla o que le sea señalada a quien la padece.

Además de la personalidad, hay factores que influyen en desarrollar obsesión con el trabajo. Uno de éstos es la globalización. “La globalización nos incentiva a desarrollarnos para competir en un mundo globalizado”, dice la psicóloga Marlene Saravia, docente de la Universidad Centroamericana (UCA), para quien esto podría ser un factor influyente en el desarrollo de esta adicción, aunque también se debe buscar la situación desencadenante, ver qué busca la persona.

El problema se puede desarrollar en personas con deficiente autoestima que buscan en el trabajo tener reconocimiento social y personal, ansían el poder, el éxito, o tienen muy alta autoestima, por lo que necesitan recibir constantemente, reconocimientos.

En ocasiones, las personas se refugian en el trabajo para llenar un vacío afectivo y encuentra un estímulo para calmar su ansiedad, o tienen la idea inconsciente de que el trabajo llena su vacío, explica el psicólogo Alberto León, coordinador terapéutico de la Fundación Dianova, donde tratan adicciones.

Una persona que tiene una adicción, seguramente tiene o tuvo antes, un problema emocional serio. Si se trata el problema emocional, seguramente logrará superar la adicción, añade León.

TOMAR CONCIENCIA

El adicto al trabajo, igual que en cualquier tipo de adicción, no está consciente de que es un adicto, por lo que el primer paso para empezar a trabajar en la solución del problema es tomar conciencia, enterarse que está haciendo del trabajo toda su vida, en la cual ya no hay pareja, hijos, ni amigos.

SEÑALES

Entre los signos de alerta se encuentra la falta de tiempo para dedicarse a los hijos, para interactuar con los amigos, para estar con la pareja y para la recreación.

Una persona que ha hecho de su trabajo el centro de toda su vida y lleva contenido de trabajo a su hogar, es una persona con problemas, dice la psicóloga.

Y como en toda adicción, la persona necesita tratamiento y guía de un profesional, debe hacer una modificación de conducta e incluir en su plan otras actividades ajenas al trabajo. En casos extremos, cuando hay mucha ansiedad o depresión, la persona debe tomar fármacos, los cuales son prescritos por un siquiatra.

Las personas que están alrededor de los adictos al trabajo deben dialogar con ellos de una manera calmada, haciéndoles ver que el resto de seres los necesitan, que se están quedando solos y apoyarlos en su reinserción a la familia y la recreación.

CONSECUENCIAS

El adicto por exceso de trabajo sufre enfermedades sicosomáticas debido al estrés por sobrecarga de trabajo. Padece insomnio, dolores de cabeza, problemas digestivos y taquicardia, producidas por el estrés reiterado, enumera la psicóloga.

Paradójicamente, las personas adictas al trabajo llegan a rendir menos en el trabajo.

Una persona que por entregarse enteramente al trabajo tiene problemas en la familia, directa o indirectamente podría influir en su empleo porque llega preocupada, no dará la mejor respuesta al cliente o al compañero.

Asimismo, alguien con sobrecarga de trabajo o que ocupa un puesto que rebasa su capacidad, estará siempre estresada, tratando de competir y ajustarse a la situación.

PELIGRO DEL ESTRÉS

El estrés es el eterno acompañante del adicto al trabajo y obviamente, una persona estresada no rendirá en su empleo, ejemplifica la especialista. La persona se va volviendo más fría, pierde el sentido de su vida, se aisla del mundo.

El coordinador terapéutico de Dianova recomienda a las personas en general y, especialmente a quienes presenten algún síntoma de adicción al trabajo, tratar de dominar todas las esferas de la vida.

Afirma que lo ideal es encontrar un buen equilibrio entre lo laboral, recreativo, salud, relaciones de pareja, familia, etc., tener un espacio y dedicar tiempo a cada uno de esos aspectos de la vida.  
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