Mónaco inaugura la era Alberto II
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Alberto II de Mónaco
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AFP
MÓNACO.- Despedido el viernes con solemnes funerales, Mónaco retomó ayer su vida normal de trabajo y placer en las manos del heredero Alberto II, de quien auguran podría cambiar el estilo, pero siguiendo las exitosas estrategias del fallecido Rainiero III.
Los observadores consideran que una nueva era en el estilo de gobierno despuntará en Mónaco, bajo el mando del heredero Alberto II, de 47 años, perteneciente a una generación moderna, probablemente menos autocrática, que desplazará al círculo de veteranos allegados a su padre.
Alberto II gobernará “con un estilo que le es propio”, porque “pertenece a otra generación, es un hombre más relajado, simple” y “tendrá un contacto muy fácil con la gente”, había dicho a la prensa el saliente primer ministro, Patrick Leclerq (ministro de Estado).
Resaltó que en el futuro se continuará “diversificando la economía” monegasca y se seguirá “la línea trazada” por Rainiero, aunque será “más el estilo lo que puede hacer la diferencia”.
UN EMPORIO
Mónaco es un pequeño país de 32,000 habitantes, de los cuales 7,676 son monegascos, 9,200 franceses, 5,500 italianos, además de otros habitantes de 122 nacionalidades. Mónaco fue admitido como Estado miembro de la ONU el 28 de mayo de 1993 e integró el Consejo de Europa en octubre de 2004, después de seis años de negociaciones y una serie de reformas destinadas a que este enclave mediterráneo esté en conformidad con las normas democráticas europeas.
La cifra de negocios global se situó en unos 9.000 millones de euros en 2003. Más de la mitad proviene de los impuestos percibidos del volumen de negocios (TVA).
Mónaco cuenta con unos 40,000 asalariados entre monegascos, residentes y extranjeros y recibió en 2003 unos 5 millones de visitantes en sus hoteles, cifra que fue superada en sus restaurantes y casinos, monopolio de la SBM (Société des Bains de Mer - Sociedad de Baños Marítimos).

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