Historia
Los “Pactos Dawson”
Cuando asumió la Presidencia Juan José Estrada, en 1910, los gobiernos de Centroamérica y Estados Unidos no reconocieron al Gobierno de Nicaragua. Ante esta dura realidad, Estrada buscó cómo formalizar las relaciones internacionales con el Gobierno de Washington. Dio el primer paso y pidió que el Departamento de Estado lo reconociera como Presidente Provisorio, comprometiéndose a verificar elecciones en un tiempo prudencial. El Gobierno norteamericano, entonces, envió a Thomas Dawson, quien firmó con el Gobierno de Nicaragua los “Pactos Dawson”.
Los firmantes se comprometieron a elegir a los asambleístas para una Asamblea Constituyente, la que nombraría un presidente y un vicepresidente para un gobierno “Pro témpore” o provisional de dos años. Pedían que dicha Asamblea diera apoyo al propio Estrada para Presidente y a Adolfo Díaz para Vicepresidente. En los pactos se abría la puerta a los préstamos norteamericanos —de moda, por la política de la Diplomacia del Dólar— para que Nicaragua pudiera pagar los reclamos legítimos tanto a los extranjeros como a los nacionales; también se establecía que una Comisión Mixta examinaría los contratos y concesiones norteamericanas. Además, el Gobierno se comprometía a castigar a los responsables de la muerte de Cannon y Groce, dos norteamericanos ajusticiados por Zelaya, después de sentenciados a muerte en un juicio, al ser acusados de querer volar un barco de guerra.
La Asamblea se comprometía a elaborar una Constitución y, basado en ella, a tener elecciones generales para nombrar al Presidente para el siguiente período presidencial. Sin embargo, se concretaba que “el escogido debía representar a la Revolución y al Partido Conservador”, y se descartaba explícitamente la candidatura de Estrada y de los elementos zelayistas. Todo ello beneficiaba a Adolfo Díaz, el candidato de Estados Unidos, quien fue de hecho elegido Presidente para el gobierno que sucedió al “Pro témpore”.
Cortesía del IHNCA

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