Enacal paga C$8.5 millones a sindicalistas
 |
|
 |
Los indemnizaron porque supuestamente “desangraban” a la empresa |
|
|
Luis Debayle Solís, presidente Ejecutivo de Enacal.
|
|
Moisés Martínez
Ver infografía Ser dirigente sindical en la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) es más un buen negocio que un cargo para luchar por los derechos de los trabajadores.
Para poder llevar a cabo un plan de reducción de personal en la Gerencia de Acueductos Rurales (GAR) y en la planilla de colectores en algunas de las principales filiales de la empresa, la administración de Enacal desembolsó 8.5 millones de córdobas para cancelar “generosas” indemnizaciones laborales.
Los principales beneficiados con dichas indemnizaciones fueron dirigentes sindicales de la Central de Acción de Unidad Sindical (CAUS) y la Central de Trabajadores de Nicaragua (CTN).
Según investigaciones de LA PRENSA, en total los beneficiados con estas indemnizaciones fueron poco más de cien trabajadores, pero las principales tajadas se las llevaron los dirigentes sindicales.
Esto fue aceptado por el presidente de Enacal, Luis Debayle Solís, quien argumentó que fue parte del reordenamiento administrativo que estaba llevando a cabo en la empresa, y que para este proceso de indemnizaciones no utilizó fondos de la distribuidora de agua potable.
JUGOSAS INDEMNIZACIONES PARA SINDICALISTAS
En los reportes de liquidación de Enacal se destacan unos anexos especiales destinados para los procesos de indemnización y liquidación de los líderes sindicales.
En el caso de León, dos dirigentes de la CAUS, quienes entraron a laborar en Enacal en el año 2000 y 2001 respectivamente, recibieron más de 130 mil córdobas en indemnización, que sumados a conceptos como aguinaldo, vacaciones y otras prestaciones, completaron una liquidación total de 200 mil córdobas respectivamente.
La tónica se repite en varias filiales de Enacal, principalmente de la zona occidental del país. Otros cuatro dirigentes de esa misma organización sindical, también en León, recibieron 200 mil córdobas en concepto de indemnización cada uno. Igual en el caso de Masaya, donde se entregaron 200 mil córdobas en concepto de indemnización a otros cuatro dirigentes sindicales, también de la CAUS.
En el caso de la filial de Enacal en Granada, la mayoría de beneficiados fueron dirigentes de la CTN. En este caso las indemnizaciones constituyeron un monto de 942,254 córdobas, con un promedio de 250,000 córdobas para cada uno de los sindicalistas beneficiados.
Finalmente, la documentación indica que en la filial de Carazo, dos sindicalistas de la CTN recibieron en concepto de indemnización 450,000 córdobas, desglosados en dos pagos de 200,000 y 250,000 córdobas para cada uno.
COLECTORES “PREMIADOS”
La función de los colectores es recolectar el pago por consumo de agua potable casa por casa. Éstos ganan comisiones especiales por la cantidad de facturas colectadas, es decir pagadas por los usuarios.
En muchos de los casos mencionados en la documentación interna de la empresa, se detalla que un colector tenía un salario fijo de 169 córdobas, pero a base de comisiones éste reportaba meses en los que ganaba hasta 41 mil córdobas.
Según la explicación de las autoridades de Enacal, en base al salario más alto ganado mientras laboró en la empresa se indemnizaba a los colectores.
De acuerdo al informe de liquidación total de colectores de Enacal, de septiembre del 2004 en poder de LA PRENSA, en la sucursal de Chinandega la empresa desembolsó 486,392.44 córdobas para indemnizar a cuatro colectores, la mayoría con un promedio de tres a cuatro años de trabajar en la empresa.
En el caso de Granada, Enacal desembolsó otros 942,254.92 córdobas para indemnizar también a otros cuatro colectores. Asimismo en Carazo se registra el caso de un colector que trabajaba en Enacal desde 1982 y cuyo salario más alto llegó a ser de 19,998.98 córdobas y al ser liquidado e indemnizado por la empresa, para septiembre del 2004 registraba que tenía derecho a una indemnización de 382,516 córdobas.
En Estelí los informes registran que la distribuidora de agua potable tuvo que pagar 1,071,949.83 córdobas para liquidar a seis colectores, los cuales recibieron indemnizaciones entre los 89 mil y los 249 mil córdobas.
Al ser consultado al respecto, Debayle Solís reconoció las indagaciones de LA PRENSA, pero justificó los pagos alegando que era la única forma de limpiar la empresa de una serie de empleados que estaban costándole millones de córdobas debido a “mañas laborales”.
El funcionario explicó que las indemnizaciones son tan altas por el mecanismo de pago establecido en el convenio colectivo firmado con los trabajadores de la empresa, y además reconoció que a los dirigentes sindicales se les dio un tratamiento especial en comparación con el resto de trabajadores retirados, por su condición de líderes laborales.
Mencionó que el dinero para el pago de estas indemnizaciones salió de dos paquetes. En primer lugar, unos tres millones de córdobas fueron destinados por el mismo Gobierno central para la cancelación del proyecto de la Gerencia de Acueductos Rurales (GAR), dado que los proyectos para el mejoramiento de distribución de agua potable en zonas rurales serán administrados de ahora en adelante por el Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE).
El resto del dinero surge de un préstamo de ocho millones de córdobas que realizó esta entidad al Banco de la Producción (Banpro) y que según el presidente de Enacal debe ser cancelado en un año.
“Lo que entiendo es que los dirigentes de sindicatos tienen un tratamiento especial por su condición, además que la gran mayoría tiene muchos años en Enacal. En el caso de los colectores, pues prácticamente todos eran dirigentes de los sindicatos y también en su mayoría tenían más de 10 años de trabajar en Enacal”, comentó Debayle.
Ulises Somarriba, asesor legal de Enacal, informó que esta millonaria operación financiera no fue reportada a la Contraloría General de la República (CGR) porque “fueron terminaciones laborales de mutuo acuerdo”.
Somarriba explicó que estas negociaciones fueron llevadas a cabo por la Gerencia de Recursos Humanos de Enacal, los sindicatos y los mismos trabajadores beneficiados.
“Es normal que cuando se da la terminación laboral, la gente procure algún tipo de beneficio, pero eso fue de mutuo acuerdo, no fue cosa que los dirigentes sindicales lo negociaron por debajo de la mesa”, comentó.
De acuerdo al asesor legal de Enacal, el convenio colectivo firmado establece que cuando se da una terminación laboral sin causa justa o por mutuo acuerdo, se pagará al trabajador un mes de salario por los primeros ocho años de labores, y 15 días por cada uno de los siguientes años trabajados, que puede llegar hasta un máximo de 16 meses de salario.
Sin embargo, la documentación en poder de LA PRENSA refleja que la mayoría de dirigentes sindicales beneficiados con las indemnizaciones no tenía más de cinco años de laborar para Enacal.
“Es que no son indemnizaciones especiales, existe un beneficio adicional que puede ser de uno a dos meses extras, pero ya sólo el convenio establece varios beneficios, como los que te dije anteriormente que sumado todo establece unos 13 meses y medio de indemnización, más aguinaldo y vacaciones. A un promedio de 10 mil pesos que ganara mensualmente, eso ya te da unos 150 mil pesos, más el fuero sindical que por eso le tenés que dar el doble, pues salieron cantidades tan grandes”, insistió Somarriba.
TRABAJADORES PROBLEMÁTICOS
El mismo Debayle reconoció que la razón por la cual se indemnizó tan “generosamente” a los colectores es porque éstos representaban una herida por la que se desangraba financieramente a la empresa.
“Con los colectores de Enacal siempre se ha tenido muchos problemas. Son personas que manejaban efectivo a diario y había problemas siempre con la entrega de sus cuentas, y las auditorías internas de la empresa no podían estar regularmente investigando sólo a estos empleados, porque era bien difícil probarles todas sus mañas, aún con los controles de la empresa”, aseguró Debayle.
En vista de estas anomalías, Debayle decidió prescindir de la mayoría de los colectores, aprovechando que ahora existen diversos sistemas para que los usuarios paguen su servicio de agua potable, como son los bancos, filiales de Enacal y las tarjetas de crédito.
“Nosotros vimos que esto nos iba a costar una gran cantidad de dinero, como vos decís, pero con lo que nos íbamos a ahorrar al salir de esta gente, esa cantidad se pagaba en diez meses, porque las comisiones que recibían estos señores eran enormes, más bien lo miro como una inversión”, agregó el funcionario.
“Era la única forma de salir de esta gente, ya nos pasó un caso con alguien que agarramos, pasó entre 6 a 8 meses suspendido, pero ganando un sueldo, y al final cuando nos fuimos al sistema judicial lo único que nos decían era que lo engancháramos de nuevo porque era un problema probarle lo que hacía, esto era un relajo burocrático”, agregó.
Debayle explicó que el Banpro aprobó el préstamo sin complicaciones porque les demostró que el dinero invertido en las indemnizaciones se recuperaría a más tardar en un año.
“En un año ya Enacal se salió de estos problema, si ya ahorita en marzo tuvimos una colecta récord con las mejoras en la gerencia comercial, jamás habíamos recaudado tanto como ahora, más de 60 millones de córdobas se han recaudado, y eso va aumentando porque la gente en Managua ya está pagando a través de otros sistemas y nosotros nos estamos despreocupando de todos esos controles que teníamos que hacer con los colectores”, puntualizó Debayle.

|