Incendios atacan a pinares
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Miembros del Ejército de Nicaragua se han dedicado desde el sábado a apagar el fuego en los pinares segovianos.
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Alina Lorío L. y Silvia González Siles CORRESPONSALES
Las tropas del Destacamento Fronterizo del Primer Comando Regional Militar y brigadistas voluntarios lograron ayer controlar varios focos de incendio forestal de gran magnitud que inició el sábado pasado en un área boscosa de Dipilto, pero ayer mismo el fuego atacaba otras tres áreas de pinares en los municipios de Macuelizo y Dipilto.
El teniente coronel César Bladimir Peralta, jefe del Destacamento Fronterizo del Ejército en Nueva Segovia, informó que el incendio inició en el sitio conocido como El Rodeíto, propiedad de David Lovo, en el municipio de Dipilto, y que se extendió a otros sitios como Alcántara, Fila Las Minas (Ocotal) y el cerro El Gritón (Macuelizo).
Consideró que tras el arduo trabajo de unos 100 efectivos del Ejército, que han rotado durante los cuatro días del siniestro en las diferentes zonas de la quema y de las brigadas comunitarias, el único fuego que aún estaba activo ayer era en el cerro El Gritón, del municipio de Macuelizo, y que por la topografía accidentada y poca accesibilidad limita la acción de los apaga fuegos.
Cálculos preliminares indican que este incendio devoró un área de casi dos mil manzanas, de las cuales el 65 por ciento son de bosques de pino y 35 de pastizales.
Las posibles causas del incendio serán ofrecidas una vez que las comisiones de evaluación de daños de los municipios de Ocotal, Macuelizo y Dipilto hagan sus informes para brindar una información más exacta.
JINOTEGA AHUMADA
Mientras, una densa capa de humo cubría aún anoche a la ciudad de Jinotega, producto de una quema que se originó en la parte suroeste de la misma, a unos 600 metros de distancia del barrio Carlos Núñez.
Las llamas que devoran todo a su encuentro avanzaban rápido hacia el sector del cerro llamado Los Papales y mientras esto ocurría sólo un guardabosques trataba de sofocar las llamas con una bomba de mochila y sin protección.
Otro grupo de personas entre jóvenes y adultos del barrio Carlos Núñez se unieron al trabajo para tratar de evitar que las llamas se propagaran amenazando a una pila recolectora de agua que abastece al barrio de este líquido.
Minutos más tarde llegaron al menos cinco miembros del Cuerpo de Bomberos, mientras que las autoridades del Instituto Nacional Forestal (Inafor), Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena), brillaron por su ausencia.
Según testigos, el fuego inició a las dos de la tarde, y aún en horas de la noche de ayer éste no se había logrado controlar, por lo que todavía se desconoce la cuantificación de los daños y la cantidad de hectáreas que fueron consumidas por las llamas.

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