Denuncia robo de finca Santa Mónica
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Señalan a ex magistrado Rafael Solís Cerda de haber defendido la escritura falsa mediante la cual se “vendió” la valiosa propiedad |
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Fernando Sequeira.
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Jorge Loáisiga Mayorga
Una propiedad que pertenece a la sociedad Santa Mónica S.A., valorada en más de medio millón de dólares, fue vendida mediante una escritura falsa, y supuestamente el ex magistrado Rafael Solís habría defendido la validez de la mencionada escritura, según el presiente de la sociedad, Fernando Sequeira.
El quejoso publicó el pasado mes un campo pagado en LA PRENSA en el cual hace referencia a cómo fue despojado de la propiedad.
En su escrito Sequeira señaló que en agosto del 2004 le hizo llegar a la entonces presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Yadira Centeno, un resumen “del fraude que se estaba cometiendo ante la impasibilidad (por no decir otra cosa) de la juez Vida Benavente, en manos de quien desafortunadamente (y deliberadamente, creemos nosotros) habíamos caído”, dice el texto.
El presidente de la sociedad Santa Mónica solicitó en esa ocasión la separación del magistrado Rafael Solís de la Comisión de Régimen Disciplinario, basado en que fue Solís “quien en su oportunidad apareció ante mí bajo el manto de asesor legal que defendía la validez de la falsa escritura de compra-venta del valioso terreno”.
“NADA QUE VER”
“Yo no tengo nada que ver en ese caso. No aparezco por ningún lado en ese proceso. Yo hasta fui abogado del señor Sequeira por cinco años. Son puras ganas de j... de Sequeira. Yo se lo he dicho a él; no tengo nada que ver con ese caso”, aseguró por su parte el ex magistrado Rafael Solís.
La magistrada Yadira Centeno, quien ya cesó sus funciones como Presidenta de la Corte, admitió que en agosto del 2004 recibió una carta del señor Fernando Sequeira en la que éste hacía referencia a presuntas irregularidades en la compra-venta de un inmueble y un juicio que tenía en el Juzgado Tercero de lo Civil de Distrito de Managua.
Sin embargo, dijo que la queja formal contra la juez Vida Benavente llegó a la Secretaría de la Corte el pasado 28 de febrero a las 4:20 minutos de la tarde, pero con fecha del 12 de noviembre del 2004. “Yo no sé por qué tiene esa fecha. Luego Secretaría la pasó a la Comisión de Régimen Disciplinario el 8 de marzo, y se dilató porque el Secretario, el doctor Valle Pastora, estaba enfermo. El 10 de marzo se emitió el auto solicitando a la juez Benavente el informe correspondiente del caso”, aseguró Centeno.
BENAVENTE: NO IMPULSAN CAUSA
Benavente por su parte explicó a LA PRENSA que en el despacho judicial que ella administra hay dos casos del señor Sequeira: “una querella de amparo que tiene rato de no moverse y la lleva una secretaria, y un juicio ordinario que hace tiempo está en traslado, en alegato de conclusión para con la parte demandada, y tampoco él ha demandado que se le tramite para que le pida a la parte demandada que devuelva el expediente que se llevó”, señaló la juez Benavente.
“Él está equivocado. En ningún Juzgado Civil los jueces pueden actuar oficiosamente. Los juicios son a petición de parte y en jurisdicción rogada. Si él se queja de que no se le ha dado trámite es porque no ha impulsado la causa”, aseguró Benavente.
SEQUEIRA INSISTE EN FRAUDULENCIA
“El caso no podría ser más claro ni su fraudulencia más obvia: una escritura de compra-venta de un valioso terreno (más de una manzana en Las Colinas a 100 varas de la carretera) hecha, en el protocolo de un notario ya muerto, inscrita 21 años más tarde -con inusitada diligencia en el Registro- en tiempos del registrador Luis Ángel Martínez y que además no corresponde, según constancia del Secretario de esa misma Corte, al índice del protocolo registrado en la Corte Suprema de Justicia por el difunto notario”, aseguró Sequeira.
Según cuenta Sequeira, el 30 de septiembre de 1996 (21 años después de la venta), cuando era registrador de la propiedad de Managua, Luis Ángel Martínez, apareció matriculada en dicho registro la desmembración y compra-venta de un inmueble de la Sociedad General de Inversiones Urbanas S.A. (hoy Grupo Santa Mónica), de la cual es presidente, sin que él la haya vendido.
DESPOJADO POR ORDEN JUDICIAL
El terreno de aproximadamente 16,000 varas cuadradas está valorado en la actualidad en más de medio millón de dólares y fue vendido en 1996 a favor de Pastor Pérez Cruz en 5,000 córdobas.
El lote estuvo en posesión de Sequeira hasta el 23 de septiembre del 2002, cuando por órdenes de la Juez Tercero Civil de Distrito, Vida Benavente, fue desalojado con apoyo policial.
El mandato de la judicial se efectuó aún cuando ésta había sido recusada por el apoderado de la Sociedad General de Inversiones o Grupo Santa Mónica.
La escritura de desmembración y compra-venta que fue inscrita en el Registro de la Propiedad es la número 13 del Protocolo número 11 del abogado Alberto Peter, quien falleció el 18 de mayo de 1985, y en la misma compareció como vendedor Nicolás Marín Ximénez, en representación de la Sociedad General de Inversiones Urbanas.
ESCRITURA FALSA
Pero, según constancia emitida por el Secretario de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Alfonso Valle Pastora, la escritura no aparece en el protocolo del abogado Peter. Sino que bajo ese número aparece otra, una declaración a favor de Celia María Hames, con fecha 5 de marzo de 1975, y no la del 30 de septiembre de 1975, que es mediante la cual vendieron de forma fraudulenta la propiedad.
“Con eso sería suficiente para demostrar la falsedad de la escritura, sin embargo, tenemos más de siete años de estar en ese problema, y a la juez Benavente la hemos recusado en repetidas ocasiones, no da paso a nuestras quejas, de forma tal que nosotros no hemos oído a la parte contraria”, señaló Sequeira.
Además de ser falsa la escritura ésta contiene otros vicios y falsedades que describen el camino del crimen utilizado por quienes se apropiaron de la propiedad, como el hecho de que el supuesto vendedor nunca compareció ante el notario Peter para vender la propiedad porque él no era representante, ni director generalísimo de la Sociedad General de Inversiones Urbanas, como dice la escritura de compra-venta.
Sequeira señaló que si bien es cierto, Marín Ximénez fue representante provisional de la sociedad en mención, ésta cesó el 26 de noviembre de 1973, dos años antes de lo que dice la escritura con la cual vendieron la propiedad. “El único que tenía potestad para vender era yo, y obviamente yo no vendí esa propiedad”, indicó Sequeira.
ESPERA RESPUESTA DE CSJ
Otra de las irregularidades que contiene la escritura de compra-venta es que dice que el lote vendido fue desmembrado de la finca matriz con área de 23 manzanas con 5,694 varas cuadradas, cuando en la escritura mediante la cual la Sociedad General de Inversiones Urbanas S.A. adquirió dicha finca matriz, el área era de 25 manzanas con 8,756 varas cuadradas.
Sequeira dijo que aún sigue esperando una respuesta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) a su caso.

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