MIéRCOLES 22 DE SEPTIEMBRE DEL 2004 / EDICION No. 23580 / ACTUALIZADA 1:07 am





EL HUMOR DE




Francisco Xavier y María Fernanda

León Núñez*

Cuando el lector lea el título de este artículo probablemente piense que voy a escribir sobre dos personajes de alguna antigua y olvidada novela romántica o sobre la historia reciente de un romance conmovedor.

Tal vez pueda creer que voy a tratar de hacer un paralelismo entre Francisco Xavier y Paris, y entre María Fernanda y Helena; o entre Francisco Xavier y Abelardo, y entre María Fernanda y Eloísa; o entre Francisco Xavier y Romeo, y entre María Fernanda y Julieta. Quizás los nombres de Francisco Xavier y María Fernanda hagan pensar inmediatamente al lector en Antonio y Cleopatra, en el Dante y Beatriz, en Troilo y Cressida, en el Quijote y Dulcinea... y creo que no faltarían quienes recuerden a Tristán e Isolda, cuya leyenda inspiró musicalmente nada menos que a Ricardo Wagner.

Cuando escuché por primera vez los nombres de Francisco Xavier y María Fernanda no supe de quiénes se trataba. Dado nuestro telenovelismo cultural me imaginé que el mentado Francisco Xavier y la mentada María Fernanda podrían ser los principales protagonistas de alguna telenovela mexicana.

La verdad es que yo no puedo identificar a alguien solamente por su nombre, así que después de escuchar de algunos políticos de Managua, con desmedidos elogios, los nombres de Francisco Xavier y María Fernanda pregunté por sus apellidos, y cuando me dijeron que se trataba de Francisco Xavier Aguirre Sacasa y de María Fernanda Flores de Alemán, desestimé todo paralelismo con parejas románticas de la literatura y de la historia así como toda relación con las telenovelas mexicanas.

Al principio yo no comprendía la razón de tantos elogios para el señor Aguirre y la señora Flores hasta que los citados políticos me revelaron un secreto. Me contaron que Francisco Xavier y María Fernanda conformaban la “fórmula” dedocrática con la que el PLC pretendía ganar las próximas elecciones presidenciales, y que tenían la seguridad de que los próximos gobernantes de Nicaragua serían “don Chico” de Presidente y “doña Nanda” de Vicepresidenta.

La seguridad de estos políticos capitalinos de que “don Chico” y “doña Nanda” van a ser nuestros futuros gobernantes me hizo comprender esos elogios, pero también me hizo recordar una vez más una conducta muy propia de la clase política nicaragüense: empezar a servilizarse, a elogiar, a adular, a quienes “calculan” que pueden llegar a mandar.

Enseguida me informaron que Alemán ya había decidido las candidaturas de “don Chico” y “doña Nanda”, siendo precisamente Arnoldo el que dispuso que su decisión se mantuviera en secreto para que José Rizo y Wilfredo Navarro siguieran creyendo —para que no se le voltearan— que ellos seguían teniendo posibilidades de ser candidatos presidenciales.

Con el mencionado secreto “a cuestas” asistí a una sesión de la peña literaria “El Bejuco” de Acoyapa. Al calor de la conversación el secreto se me “zafó”, pero les pedí, eso sí, que no se lo contaran a nadie. Para sorpresa mía las candidaturas de Francisco Xavier y María Fernanda ya eran un secreto a voces entre los asistentes a la reunión.

La realidad es que en agosto pasado el “comité de rumores” de Acoyapa no solamente había descubierto ese secreto sino que también se había dado cuenta de cómo Arnoldo y Daniel van a continuar repartiéndose la Contraloría, el Consejo Supremo Electoral, la Corte Suprema de Justicia, etc. Es más, se comentó, acudiendo a la geometría política, puesta de moda por Emilio Álvarez Montalván, que Roberto Rivas ya había recibido el conocido “respaldo triangular” para ser reelecto Magistrado del CSE y por ende presidente de ese Poder del Estado.

Algunos ex analistas políticos de Acoyapa expusieron que si bien era cierto que “don Chico” y “doña Nanda” eran los “ungidos”, tal ungimiento, por lo que respecta a Francisco Xavier, debía considerarse provisional, porque Arnoldo últimamente ha estado reflexionando sobre la lealtad de “don Chico”.

Dicen mis paisanos que a Alemán le preocupa la íntima amistad que el elocuentísimo y carismático señor Aguirre mantiene con los hombres más prominentes de la política, la economía y la aristocracia estadounidense; que su influencia en Washington es tan grande, según contaron a unos de Boaco algunos amigos muy cercanos a “don Chico”, que hasta Alan Greenspan le pidió ayuda para que su cuarto mandato de presidente de la Reserva Federal fuera confirmado por el Senado de Estados Unidos.

Ahora bien, como la influencia política es generalmente de doble vía, Arnoldo teme que los políticos más poderosos de Washington —“broderazos” de Francisco Xavier— puedan influir para que “don Chico” se le voltee estando ya en el poder. Por esta razón, en la peña “El Bejuco” se tiene la opinión de que Alemán ya descartó a Francisco Xavier.

Al final de la sesión se acordó encargar al “comité de rumores” que investigue con quién piensa Alemán sustituir a Francisco Xavier. Para esta sustitución, se habla, entre otros, de un Magistrado de la Corte Suprema de Justicia que ha demostrado tener dentro del arnoldismo la mayor y más inconmovible capacidad de obediencia. Pero mejor esperemos el resultado de la investigación y no nos adelantemos a los acontecimientos.

* El autor es abogado y escritor
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