Asesino de menor huyó hacia el norte
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Policía rastreó varios municipios y no lo encontró |
Carol Munguía Corresponsal / Chinandega
Una espeluznante historia de violencia familiar quedó al descubierto el jueves, tras el asesinato atroz de Mercedes Margarita Balmaceda, de 14 años, quien fue víctima de los celos de su padrastro.
Darío Vásquez Ríos, conocido como “Fausto”, supuestamente abusaba de su hijastra desde que ésta tenía 10 años. Cuando Vásquez convivía con Margarita Espinales, madre de la víctima, al padrastro le molestaba que la menor participara en la escuela, que tuviera amigos y le ponía muchas restricciones.
Mercedes Balmaceda se enamoró de su vecino Yáder Morales y huyó con él hace dos meses, pero cometió el error de irse a vivir a 50 metros de la casa de su padrastro.
“Él la mandaba a llamar. La última violación fue en mayo, cuando sacó de la casa a los hermanitos y la encerró y golpeó en su casa”, dijo el novio de la occisa ante la Policía que investiga los hechos.
Para despistar la tragedia que vivía en su seno familiar, doña Margarita Espinales denunció a Yader Morales por violación, pero el dictamen médico legal revela “que hay desfloración del himen de vieja data”, confirmando lo que la joven víctima había confesado a su compañero de vida.
El relato de vecinos es escalofriante. Testigos que guardan el anonimato aseguran que hubo una discusión entre la pareja y que seguido de ese pleito, con machete en mano, “Fausto” avanzó sobre una parcela de maíz recién sembrada y alcanzó a su hijastra propinándole 11 mortales machetazos.
LA BÚSQUEDA
El comisionado Erick Brenes Castro, jefe de Auxilio Judicial en Chinandega, asegura que “Fausto” huyó con rumbo al norte. “Allanamos tres viviendas ubicadas en las comunidades rurales de Mokorón, Rancherías y en Somotillo y la búsqueda resultó inútil”, expresa el investigador, dejando por sentado que Vásquez es un asesino en potencia.
Darío Ramón Vásquez podría ser también el responsable de dos violaciones más en el municipio de El Viejo, según denuncias que coincidentemente son similares a las facciones que dan las víctimas.
Los testimonios recabados por la Policía dan cuenta que “Fausto”, quien se dedicaba a cortar caña, ingirió licor antes de cometer el sangriento hecho.
Esperaba ver pasar a la joven, movimiento que molestó a su compañera de vida que reclamó su derecho de mujer. Pero nada detuvo a aquel hombre que avanzó con machete afilado sobre la humanidad de la joven, quien al aproximarse se arrodilló y pidió clemencia, ruegos que tuvieron por respuesta que le cercenara los dedos de ambas manos.
La víctima herida huyó pero desafortunadamente cayó entre el sembradío, momento que aprovechó el energúmeno para dejarle ir numerosos machetazos en el cráneo.
Un testigo dijo que doña Margarita Espinales presenció el asesinato de su hija pero no la auxilió y en sus declaraciones ante la Policía se muestra indiferente, apática y enmudecida.
VIOLENCIA EN EL VIEJO
El municipio de El Viejo, de acuerdo a los datos estadísticos, revela un alto índice de violencia intrafamiliar y exceso de consumo de licor, elementos que alientan hechos dramáticos como el que conmueve a los chinandeganos desde el jueves.

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