Casi al amanecer
Raúl Xavier García
A Álvaro Rivas Gómez
Entre luces oigo voces subiendo del mar. Esperen, les prometo llevarles coronas o anillos de plata a escondidas para que no les entren celos a los susurros del viento. Los pájaros que empiecen a cantar en el jardín de la noche, que he de recoger la sangre al brotar del corazón de una estrella y ver desde nuestras profundidades un cielo vecino lejano con un sol al que le nacen espinas y mueren cuando la oscuridad duerme en silencio y al eco le crecen las alas. 
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