ESCRIBANOS
EDICIONES ANTERIORES
LA PRENSA
OTROS SUPLEMENTOS
SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / SáBADO 18 DE SEPTIEMBRE DE 2004
PORTADA
CUENTO NICARAGÜENSE
POESIA NICARAGÜENSE
LEXICOGRAFIA
KINO-BIO-CINE
ENSAYOS
PINTURA
MUSICA
COMENTARIO
CRITICA
Coplas populares

Enrique Peña Hernández

Es evidente que las coplas constituyen un valioso elemento dentro del lenguaje popular. Son especiales formas del habla que vigorizan y enriquecen el idioma. El recordado y eminente literato, académico de la Lengua Española, Ernesto Mejía Sánchez, publicó una excelente y documentada obra de coplas nicaragüenses. Hace varios años, el ilustre académico y lexicógrafo D. Carlos Mántica Abaunza, en compañía de otros escritores, dio a la estampa una excelente colección de Cantares Nicaragüenses.

Ofrezco en esta oportunidad una modesta contribución que no figura en ninguna de las dos obras mencionadas.

1) ¡Que se quema el monte!
–Déjelo quemar,
que la misma cepa
vuelve a retoñar.

Cuando los campesinos deciden iniciar sus labores agrícolas, realizan de previo la bota, la limpia y la quema de los terrenos. Cuando se está en plena quema, se suele decir en altas voces la copla transcrita, con alegría y optimismo.

2) En tiempo ´e los apostoles
los hombres eran barbaros
se subían a los arboles
y se comían a los pajaros *(sin tildes)

Indiscutiblemente que la anterior copla es muy original y graciosa. Se dice en las reuniones —oportunamente— para divertir a la concurrencia.

3) En materia galante se han compuesto muchas coplas.

He aquí algunas:

Adiós, mi chinita,
mi flor de azajar.
Ay platicaremos
cuando haiga lugar.

Te voy a hacer una cama
con oro, plata y marfil,
para que duermas conmigo
febrero, marzo y abril.

Adiós,
cantarito de arroz,
si no me das un beso
no me voy con vos  
.


---
Coplas populares