MIéRCOLES 15 DE SEPTIEMBRE DEL 2004 / EDICION No. 23573 / ACTUALIZADA 12:01 am





EL HUMOR DE




Patria: un compromiso con la educación

Mario Quintana Flores*

Ya que no hemos sido capaces de comprometernos en un acuerdo nacional por el país, asumamos la responsabilidad de comprometernos por la educación nacional. Los organismos financieros internacionales, gobiernos, organismos de sociedad civil, comunidad educativa y la ciudadanía en general han reconocido en distintos documentos y acuerdos que la educación es estratégica para el desarrollo de las personas, comunidades y países. Que existe una conexión relevante entre productividad y educación. Que los pueblos y los países tendrán perspectivas de desarrollo, en relación directa con los niveles educacionales que alcancen. Que la rentabilidad de la inversión educativa ha sido probada ampliamente, así como su efecto sobre la equidad y superación de las desigualdades.

Nicaragua es el segundo país en América Latina con mayores niveles de pobreza y de desigualdades sociales, de la distribución de la riqueza producida. Y se señala que una de las causas estructurales de esta situación es la falta de acceso a la educación de casi un millón de niños, niñas y adolescentes. Diversos informes señalan las deficiencias de la educación nacional. Dichos informes indican que en materia de calidad, la mayoría de los alumnos de tercero y cuarto grado de primaria tiene un nivel muy bajo de conocimientos. Con relación a la cobertura, que las tasas netas de matrícula en preescolar, primaria y secundaria están por debajo de la media y los mínimos de los países en la región.

En cuanto a la eficiencia del sistema, más de la mitad de los que se matriculan en primaria no concluyen estudios en los seis años establecidos y persisten altas tasas de repetición y abandono escolar. De la equidad, que la brecha ha aumentado entre el campo y la ciudad, y los pobres y no pobres. En la carrera docente, no hay estándares de desempeño para docentes, ni evaluaciones; su participación en el proceso de reforma educativa es baja, como bajos son los salarios, el más bajo de Centroamérica, y que el entrenamiento de los profesores no responde a las necesidades de la educación. Y con relación a la inversión, que el gasto por alumno es menor que el de países con similar PIB y que el presupuesto es insuficiente para atender las necesidades en la enseñanza pública.

No podemos seguir observando con indiferencia o lamentos esas cifras y señalamientos, que deben ser para todos y todas los nicaragüenses una vergüenza nacional. Mientras los dirigentes de poderes del Estado y partidos políticos se debaten en luchas intestinas por el control de los recursos que con mucho sacrificio aporta la ciudadanía pobre con sus impuestos. Qué sentido tienen las celebraciones patrias si no hay compromisos a fondo con la nación, la niñez, adolescentes y jóvenes, que en los discursos se mencionan como el presente y futuro, mientras una mayoría de éstos en las encuestas declaran que el futuro lo ven fuera de nuestras fronteras. Cómo creer en candidatos y candidatas, si ahora que tienen la posibilidad, su gobierno y partidos, al aprobar el Presupuesto de la República no invierten los fondos necesarios en educación y prefieren invertirlos en otros asuntos que no son prioridad para el país.

Debemos trabajar arduamente para reducir el analfabetismo, garantizar acceso universal a la educación primaria, desarrollar transformaciones profundas a la educación secundaria, lograr un mayor acceso a la educación técnica y superior en correspondencia con las necesidades del país, de las personas. Lograr calidad, pertinencia de la educación y utilidad, participación real de la ciudadanía, de la sociedad civil organizada en el proceso de transformación de la educación, aprobación de la Ley General de Educación y mejoramiento sensible del salario a los educadores. Además de una inversión suficiente en educación.

Quienes estamos comprometidos con la educación, desarrollar acciones para lograr un mejor acceso y calidad de la educación, e incidir para lograr un mayor presupuesto de la educación para el 2005 y años venideros. Ello requiere una acción conjunta, movilización social desde las familias, escuelas, municipios, departamentos, regiones autónomas, frente a los gobiernos locales, Ministerio de Educación, Ministerio de Hacienda y frente a las casas de los diputados. Y en el nivel nacional cuando se esté discutiendo el Presupuesto General de la República.

* El autor es licenciado en Ciencias Sociales
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