MIéRCOLES 15 DE SEPTIEMBRE DEL 2004 / EDICION No. 23573 / ACTUALIZADA 12:01 am





EL HUMOR DE




Educación y efemérides patrias

Eduardo López Herrera*

Las fiestas patrias de septiembre representan una actividad cívica de gran importancia histórica. No obstante, es una celebración que debe trascender esas memorables fechas y ser una actividad educativa de formación de valores, aprovechando en principio los contenidos de historia inmersos en los programas de ciencias sociales como también la clase de formación cívica.

Estas celebraciones nos deben llevar a la reflexión acerca del enorme significado que tiene en nuestro sistema educativo la enseñanza de la historia de Nicaragua para nuestros estudiantes. Como docente me he encontrado con la poca importancia que le dan a la misma, y esto desde luego tiene antecedentes relacionados con el proceso de enseñanza-aprendizaje de esta disciplina.

Despertemos el interés por nuestro país, interesemos a la juventud por nuestras raíces enseñando nuestra historia de forma creativa y no memorística, haciéndola interactiva con el apoyo de recursos didácticos y humanos y desde luego que contar con los recursos necesarios para que nuestros estudiantes conozcan sitios históricos del país y de esa manera, que se cultiven los valores de la nacionalidad.

De allí la importancia estratégica de una mayor inversión en la educación, de manera tal de garantizar la formación humanística y científica de las nuevas generaciones, que tendrán la responsabilidad de conducir al país por nuevos derroteros en este nuevo siglo de grandes retos para Nicaragua.

La historia debe fortalecer el sentido de nación sobre todo en estos tiempos de globalización en que se promueve la aldea global y que fácilmente se pueden perder los referentes que nos identifican como nicaragüenses, tan determinantes para el desarrollo individual y de la nación misma. El doctor Alejandro Serrano Caldera afirma que: “La educación tiene ante sí el reto formidable de forjar una conciencia lúcida ante los procesos de globalización y de contribuir a transformar éstos en auténticos procesos de integración creativa de las diferencias y en una verdadera universalidad, construida sobre la confluencia de culturas e identidades distintas y unidas a través de la acción educativa”.

La educación es escuela de valores para la sociedad nicaragüense, la historia es uno de los vehículos por medio del cual se enseñan esos valores, sobre todo aquéllos que tienen que ver con nuestra identidad, forjada con el legado de Mongalo, José Dolores Estrada, Andrés Castro, los flecheros matagalpinos y tantos héroes anónimos que pusieron en San Jacinto la primera piedra de la nación, que hoy necesitamos construir sobre sólidos pilares.

* El autor es miembro de Asociación de Desarrollo Social de Nicaragua (Asdenic)
.


---
 
 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Política y libertad

Septiembre y octubre, meses complementarios

El Rey de los Zopilotes como pájaro nacional

Educación y efemérides patrias

La Patria en la memoria

Nicaragua como idea y proyecto

Patria: un compromiso con la educación