Bolaños lanza “pedradas”
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La emprende contra opositores,
funcionarios corruptos y hasta
estudiantes copiones |
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El Nuncio Apostólico Jean Paul Gobel dio un voto de confianza a la gestión del presidente Enrique Bolaños, al conmemorarse el 183 aniversario de la independencia de Centroamérica.
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José Adán Silva
Bajo una lluvia tenaz, ante miles de escolares y desde una tarima bien guarecida de las inclemencias del clima, el presidente Enrique Bolaños lanzó un fuerte discurso contra sus opositores políticos, al tiempo que llamó al pueblo nicaragüense a impulsar una sociedad de transparencia y honestidad.
El mandatario comenzó su discurso elogiando a próceres y héroes de la Guerra Nacional de Nicaragua, y destacó una historia a partir de la cual hilvanó sus críticas a la oposición política: el caso del comodoro Cornelius Vanderbilt, un empresario norteamericano que fue dueño de la ruta del tránsito internacional del Atlántico al Pacífico nicaragüense y luego a California, quien al perder los derechos de navegación y transporte ofertó un buen botín en oro y regalías al Presidente nicaragüense de entonces, Tomás Martínez, para recuperar los derechos perdidos.
DE GUACAS Y CHECAZOS
Bolaños relató que Martínez rechazó la oferta que consistía en cien mil dólares en monedas de oro y otros lujos: “A Martínez no lo deslumbró el oro que ensuciara su conciencia, su buen nombre y el de su familia”.
Luego Bolaños retomó el discurso de la lucha contra la corrupción, olvidado desde hace dos meses cuando dijo que la misma había acabado en su gobierno, y fustigó haciendo alusión a conocidos casos de corrupción imputados al ex presidente Arnoldo Alemán en diferentes juzgados de Managua: “Siempre debemos ser honestos, es el principio fundamental que sustenta la nueva era en su lucha contra la corrupción, pero no sólo para los que han aceptado, sino que han pedido, han coyoteado las mordidas de pequeñas y chochas guaquitas comparadas con semejante guaca que le ofrecieron a Martínez, semejantes checazos, cañonazos, tarjetazos que le ofrecieron a Martínez y Martínez los rechazó”.
El presidente Bolaños, vestido de blanco y acompañado por su Gabinete de Gobierno, siguió predicando sobre la corrupción: “Un estudiante que se copia en los exámenes, un profesor que vende las notas, un policía o juez o funcionario que pide o acepta una mordida, o quienes la ofrecen y pagan, cualquiera que falsee la verdad de los hechos... son apenas algunos ejemplos que exigen la creación de una cultura de integridad y honestidad en toda la sociedad”.
DE DICTADORES Y COPIONES
En el clímax de su discurso, Bolaños no sólo ejemplificó la corrupción con políticos y funcionarios públicos, sino también con estudiantes: citó un acto del ex ministro de Educación Humberto Belli, en noviembre de 1999 en el Teatro Nacional Rubén Darío, donde preguntó cuántos de los estudiantes presentes se copiaban en los exámenes.
“Las risas de aceptación generalizada resonaron en la sala del teatro. ¿Es esto también un alto índice de corrupción de los jóvenes que puede resultar después en más grave corrupción en la madurez? Claro que sí”, dijo el mandatario, quien se quejó que de los 183 años de independencia de Nicaragua, aproximadamente 60 han sido de “confrontación, conspiración de golpes de Estado y revoluciones... Eso explica en muchos aspectos el tremendo desgaste a que hemos sido sometidos, al gran rezago que tenemos como nación”.
RELANZAMIENTO
“Es necesario dejar claramente establecido que yo no reclamo ser ángel, soy igual a todos, igual que todos los mortales pecadores, soy igual al que nos indica la parábola; ni puedo tirar la primera piedra ni pretendo hacerlo, sólo trato de relanzar en este momento los principios de la nueva era, de la cultura de la integridad y transparencia a nivel nacional”, dijo ayer el presidente Enrique Bolaños en la conmemoración del 148 aniversario del triunfo de tropas nicaragüenses contra filibusteros norteamericanos.

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