Danza bajo el sol y la lluvia
 |
|
 |
Gran colorido en fiestas patrias |
|
|
El presidente de la república estuvo muy animado durante el desfile patrio.
|
|
Johnny Cajina Guillén
Un derroche de creatividad coreográfica y musical fue la nota predominante del desfile patrio escenificado ayer en la capital, donde la incesante lluvia sirvió para refrescar a los casi 20 mil estudiantes y maestros, que desde tempranas horas colmaron la Avenida Cardenal Miguel Obando.
Mambos, cumbias y corridos de todo tipo entremezclados con una variedad de ritmos folclóricos y sones nicaragüenses, dieron un mayor sentido patrio al desfile del 2004.
Atrás quedaron meses de agotadores ensayos y múltiples preparativos para decenas de bandas musicales, que una vez más se entregaron de lleno sobre el escenario.
MAGISTRAL
Para los estudiantes del Colegio Público Autónomo República de Argentina, el desfile de este año fue mejor que ningún otro.
Sencillos trajes blancos de hüipil, rebozos, tinajas, canastos y sombreros de palma dieron el toque pinolero a una magistral presentación, que marcó la diferencia con el resto de bandas musicales.
Al espectáculo presenciado por las principales autoridades del país, asistieron los mejores alumnos y profesores de Nicaragua, quienes recibieron la medalla presidencial de parte del mandatario Enrique Bolaños.
Como recompensa a su esfuerzo y dedicación, un total de nueve estudiantes recibieron además una computadora y premios en efectivo, brindados por el programa a la Excelencia Académica Soy Uno, iniciativa del Banco Uno, que es apoyada por el Canal 2 de televisión y el Diario LA PRENSA.
De esta manera, Nicaragua celebró la batalla de San Jacinto, uno de los episodios que más llena de orgullo a los nicaragüenses. La batalla de San Jacinto, dirigida por el General José Dolores Estrada, dio origen a una ofensiva militar nicaragüense que terminó con la expulsión de Walker de Nicaragua en 1857, con el apoyo de otros ejércitos centroamericanos.
William Walker (1824-1860) fue un filibustero estadounidense que, después de haberse apoderado de algunos territorios mexicanos y de haberlos convertido en repúblicas, pretendió conquistar Centroamérica.
En 1856-1857 fuerzas centroamericanas frustraron los intentos de Walker de convertir sus tierras en territorios esclavistas. El filibustero fue fusilado el 12 de septiembre de 1860, en Honduras, luego de que intentara una segunda invasión al istmo.
La gesta que puso fin a la ocupación norteamericana, en la que Walker se autoproclamó presidente de Nicaragua de manera ilegal, fue recordada este martes por miles de estudiantes nicaragüenses así como por policías y militares que marcharon por las calles capitalinas.
Durante la festividad, el presidente Bolaños exhortó a los nicaragüenses a promover en su vida diaria la honestidad y a luchar contra la corrupción y las componendas políticas que han “desgastado” al país a lo largo de su historia.
(Con información de AFP)
Además: Desvelo, asoleada y reempapada durante el desfile patrio

|