Maestra en pleito judicial con AMCA
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Rector critica sentencia a favor de profesora que trabajó para antigua institución universitaria |
Mirna Velásquez Sevilla
Una resolución del Tribunal de Apelaciones de Masaya que ordena al Ave María College of the Americas (AMCA) pagar 124 mil dólares a la profesora Olga Navas, quien demanda el pago de cuatro años de salarios caídos, mantiene alarmada y preocupada a la dirección de la universidad.
Humberto Belli, rector de esa universidad, informó que Navas impartía clases de psicología originalmente en la Universidad de Mobile, en San Marcos, Carazo, la cual precedió a Ave María College y, posteriormente firmó un convenio de separación con Mobile el 17 de mayo del 2000.
“Firmó ese acuerdo de separación en el cual, entre otras cosas, el empleado acuerda y reconoce que la relación laboral con la universidad ha sido permanente e irrevocablemente concluida y que la universidad no tiene ninguna obligación contractual o de otra índole para recontratar, reemplear o reingresar al empleado”, explicó Belli.
En julio de 2000, la Universidad de Mobile dejó de ser sucursal de la universidad del mismo nombre en Alabama, Estados Unidos y se convirtió en sucursal de Ave María College, de Michigan.
Según Belli, Navas pidió volver en aquella ocasión, pero no había plazas disponibles, lo cual originó una demanda laboral.
El Juzgado Local Único de San Marcos dictó una sentencia a favor de la universidad, pero Navas recurrió al Tribunal de Apelaciones de Masaya, instancia que revirtió dicha sentencia y favoreció a la demandante ordenando el pago 124 mil dólares, más multas y su reingreso.
UNIVERSIDAD CONTEMPLALA DESOBEDIENCIA CIVIL
Belli comentó que estudiarán todas las posibilidades legales de cara a la ejecución. Incluso, han pensado seriamente explorar la posibilidad de resistencia civil o desobediencia civil aún cuando les pueda costar la cárcel.
“Porque nos parece que Nicaragua respalda una terrible amenaza. Las empresas como nosotros que son de beneficencia también están siendo atacadas y si no trazamos la raya, (...) vamos a seguir siendo víctimas de este abuso que parece no tener fin de parte de ciertos elementos podridos del Poder Judicial”, declaró Belli.
El argumento del rector es que Navas nunca trabajó para Ave María College, sino para la Universidad de Mobile, dos entidades totalmente diferentes.
En tanto, Navas reconoció que laboró del 15 de agosto de 1994 a julio de 2000 para Mobile. No obstante citó el artículo once del Código del Trabajo, referido a la protección de los empleados cuando el empleador es sustituido.
La maestra descartó que el Tribunal sea el responsable del resultado de la elevada suma y atribuyó el problema a las dilatorias usadas por los abogados de la universidad.
Según Navas, las autoridades universitarias prescindieron de su trabajo sin ninguna razón y el contrato no había finalizado. Al referirse al acuerdo de separación, expuso que dicho documento no tiene validez en la legislación nicaragüense.
“Ese papel, ya fue discutido, como parte del proceso, el tribunal lo desestimó”, alegó.

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