The New York Times- elecciones EE.UU.
Tres claves de una elección: empleos, empleos y empleos
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La pérdida notable de puestos de trabajo en sus cuatro años,es el talón de Aquiles de Bush |
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Los vientos políticos cambian con las economías locales. En Florida, los daños por huracanes como “Frances” han creado empleos u ofrecen posibilidades de trabajo en el sector construcción.
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Steven Greenhouse The New York Times
Con los estadounidenses dando al presidente George W. Bush una gran ventaja sobre el senador John Kerry en cuanto a asuntos de seguridad nacional, las esperanzas de la campaña de Kerry descansan en lo que ven como el talón de Aquiles de Bush: la pérdida de 900 mil empleos desde que Bush asumió su cargo.
La situación parecía apenas un poco mejor después de un reciente reporte de empleos. Pese a que el reporte del Departamento del Trabajo mostró que Estados Unidos ganó 144 mil empleos en agosto —incremento que Bush rápidamente anunció en sus apariciones de campaña— los demócratas señalaron que en general, la pérdida de empleos aún es la peor de cualquier presidente desde Herbert Hoover durante la Gran Depresión.
Sin embargo, los partidarios de Bush señalaron que se han creado casi 1.7 millones de empleos en el último año.
Pero después de elevarse en casi 300 mil empleos mensuales de marzo a mayo, el ritmo de empleos nuevos ha disminuido bruscamente. Durante la expansión económica de los años noventa, el promedio de crecimiento de empleos fue de 201 mil al mes.
Entre los Estados indecisos, que probablemente ayudarán a decidir la elección, algunos, como Ohio y Michigan, han sufrido grandes pérdidas netas de empleos desde enero del 2001, mientras que otros —como Florida, Nevada y Nuevo México— han tenido grandes incrementos en empleos.
“El mercado nacional de empleos es la suma de muchos mercados regionales con desempeños muy diferentes”, afirmó Mark Zandi, economista titular de Economy.com, una firma de consultoría.
“Algunas áreas han batallado y siguen así, mientras que otras han prosperado y todo esto puede tener resultados muy diferentes para los candidatos presidenciales en los Estados”.
Los dos Estados donde la batalla electoral es particularmente intensa, son Ohio y Florida.
Y los demócratas, quienes sienten que perdieron Florida por medio de fraude en el 2000, hacen una frenética campaña para asegurarse la victoria en ese Estado, pero muchos republicanos dicen que la fuerte economía podría mantener a Florida de su lado.
“La economía aquí es excepcional”, dijo Mark Lang, director de Workers Temporary Staffing, una compañía de Orlando que proporciona mano de obra a una industria de la construcción en auge.
“Hemos visto más empleos y mayores salarios para nuestros trabajadores. No me queda duda que el Presidente va a ganar en Florida”.
Independientemente de los huracanes, Florida ha recibido apoyo de muchas partes: el auge en gastos de defensa, el influjo de dólares de América Latina y la continua llegada de estadounidenses y canadienses ancianos y no tan ancianos. Esto ha producido un aumento en empleos en los sectores de construcción, turismo, cuidados de la salud, educación y ventas al menudeo.
En Ohio pasa lo contrario. El Estado ha perdido 170 mil empleos manufactureros (una caída del 17 por ciento desde enero del 2001) —entre ellos 22 mil en fabricación de maquinaria (una pérdida del 20 por ciento) y 5 mil 300 en acero (una caída del 28 por ciento).
“Nuestro Gobernador de más tiempo, Jim Rhodes, siempre solía decir que hay tres asuntos de suma importancia en la elección: el primero es empleos, el segundo es empleos y el tercero es empleos”, comentó Andrew Doehrel, presidente de la Cámara de Comercio de Ohio. “Nuestro panorama laboral no es tan fuerte como quisiéramos”.
Allí está el caso del condado Stark, desde hace mucho el condado barómetro de un estado barómetro de la elección.
En abril, la Compañía Timken anunció planes de cerrar tres fábricas de chumaceras y despedir a mil 300 trabajadores, mientras que la compañía Hoover, la fabricante de aspiradoras, ha despedido a 500 trabajadores.
Los anuncios siguen al despido de 700 trabajadores siderúrgicos en Republic Technologies y la pérdida de 200 empleos cuando la única fábrica de guantes de hule del país cerró y trasladó la producción a India y Malasia. Desde que Bush ocupó su cargo, el área del condado Stark ha perdido el 26 por ciento de sus empleos manufactureros.
"Muchos trabajadores están molestos con Bush", afirmó Dan Sciury, presidente del AFL-CIO del Condado Conurbado de Stark, un gran sindicato. "Ven muchos empleos que se van al extranjero y él no parece estar haciendo nada para impedirlo".
DE CAL Y DE ARENA
Los dos Estados donde la batalla electoral es particularmente intensa, Ohio y Florida, están en los extremos del espectro. Ohio ha perdido 230 mil empleos, o el 4.1 por ciento de su total, desde que Bush tomó posesión, mientras que Florida ha ganado 290 mil empleos, un incremento del cuatro por ciento.
CIFRAS
900 mil empleos se han perdido desde enero del 2001, cuando asumió el republicano Bush.
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