Lección
Chepeleón Argüello
No confundamos las emociones baratas producto de una simple pelea de boxeo con el nacionalismo o amor patrio.
Tito Trinidad se encargó de humillar a Mayorga en el cuadrilátero, y de paso dio una clasecita a los aficionados de tan rudo deporte, para que entiendan que tener una pegada, aguantar mazazos a lo tonto, insultar, montar espectáculos de mal gusto y comportarse como un vulgar patán, no son las cualidades que se necesitan para ganar una pelea de boxeo.
Ahora que regrese Mayorga a Nicaragua espero que el sistema judicial actúe con rapidez y sin titubeos para que prevalezca la justicia y el pueblo recupere un poco de la confianza perdida, porque a estas alturas todo es posible cuando hay influencias, inmunidad política o dinero.
En Nicaragua, para las víctimas de los cobardes crímenes no hay (hasta estas alturas) apoyo de parte de las autoridades competentes, o el apoyo esperado de las llamadas organizaciones feministas, que se escudan en el silencio o la indiferencia cómplice, porque no existe ganancia política ni económica para sus mal llamadas cruzadas en defensa de la mujer nicaragüense.
Fremont, California

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