Viveros garantizan mejores forestales
María Antonia López M.
La principal función de la creación de un vivero es la posibilidad de cultivar las plantas en variedades específicas y cubrir un área determinada, ya sea en términos ornamentales, productivos o forestales.
Aunque existen algunas diferencias en las técnicas de viveros, debido a la finalidad que persiguen, los forestales quizás son los que tienen mayor especificidad, detalló el catedrático de la Universidad Nacional Agraria (UNA), Claudio Calero.
Esto, porque los viveros forestales tienen un interés productivo y de protección ambiental.
Los viveros forestales de carácter productivo, seleccionan especies comerciales de bajo valor, que generalmente, son destinadas para la producción de leña, sombra e incluso para ornamentar cuya característica principal es que el tallo sea ancho a fin de aprovechar el grosor. Éstas generalmente se plantan en áreas planas.
Sin embargo, si la especie se requiere para labores de conservación, entonces ya se toman decisiones específicas tales como determinar el área de cobertura, los tipos de plantas más recomendables, que tengan una buena adaptación, que produzcan ramajes frondosos, e incluso que aporten nutrientes al suelo u otros beneficios, como proteger de escorrentías y erosión.
“Las especies se seleccionan a partir del interés, aunque la germinación en vivero será rápida o lenta de acuerdo a la especie”, dijo Calero.
VARIAS ETAPAS
El área de viveros prácticamente es seccionada, determinándose así una parte para semilleros, donde se realiza la labor de germinación inicial de la nueva planta, así también se pueden dar prácticas de tratamientos pre germinativos, con la intención de acelerarles el proceso, pues algunas son duras como la de guanacaste que a veces tarda hasta un año en “reventar”.
Algunos de estos tratamientos, están relacionados a la aplicación de agua caliente, o restregarlas en arena, aplicación de químicos, para obligar a la semilla a suavizar su cobertura, lo que permite agilizar la germinación.
Posterior a esto la semilla ya germinada se traslada en forma de pequeñas plantas hacia los denominados bancales que es una sección de un metro de ancho, por una longitud determinada por la capacidad de manejo del vivero.
Una vez que la planta ha crecido entre 10 a 15 centímetros dependiendo de la variedad puede ser transplantada a bolsas plásticas negras, donde sufre un nuevo proceso de adaptación previo a la ubicación final.
Calero, también recomendó que el vivero debe ser creado en un suelo de buenas condiciones.
Aunque para superar ese problema a veces se prepara una especie de sustrato natural donde se hace una mezcla de arenilla y material orgánico con la finalidad de que la fertilidad sea superior.
CONTROL DE PLAGAS
Otro aspecto importante de los viveros es la posibilidad de hacer un control de plagas, detalló el catedrático de la UNA.
Ya que la semilla en germinación puede ser atacada por hongos, como las denominadas “mal del tallo”.
Para eso se aplican algunos fungicidas.
Una que vez la planta está en el bancal, también debe ser cuidada de la hierba, ya que ésta entra en competencia con el nuevo ser vivo.
Ya que las hierbas son hospederos de insectos que pueden también conducir a ataques de follaje, tallos y raíces.
Regulación de sombra
Los viveros requieren de diferentes niveles de iluminación.
Por ejemplo, señaló el profesor Calero, cuando éstas se encuentran en semillero deben estar protegidos de mucha luz.
Cuando las plantas han sido ubicadas en los bancales, lo recomendable es tener sombra de hasta un 40 por ciento, o sea iluminación amortiguada por copas de árboles ubicadas alrededor del vivero.
Una vez ya transplantadas en bolsas requieren de un poco más de sol, sin tener que llegar a excesos.
Los viveros generalmente son establecidos a inicios de cada año, esto se hace con la intención de aprovechar la temporada de invierno, sobretodo en el Pacífico del país, ya que si se quiere establecer en el Atlántico, se podrá hacer en todo el año.
Esa condición es importante a tomar en cuenta por los productores de viveros, dado que la condición básica para su establecimiento es la existencia de fuentes de agua.
OTROS ATAQUES
Además se requiere de un cuidado constante.
No solamente se trata de cuidarlo de plagas o enfermedades, sino también de otros depredadores como los animales y la mismas personas.
Para evitar este tipo de “ataques” siempre se recomienda que los viveros estén cercados, y lograr el aprovechamiento de la mayor cantidad de semillas en germinación.
LA BOLSA NEGRA
Cuando se construyen viveros con fines comerciales, o bien para protección ambiental, generalmente se utiliza una bolsa negra, donde se hace el transplante y se espera un poco de desarrollo de la especie antes de ser ubicada en su destino final.
Este tipo de bolsa ha sido seleccionada por su color negro debido a que permite una absorción de calor.
Así también estas bolsas deben tener en su rededor una cantidad de agujeros a fin de evitar un “empozamiento” y que el exceso de humedad cause pudrición o fomento de enfermedades
Además, el estar en bolsa, da lugar para que la planta se mantenga hasta seis meses en esa condición, antes de su transplante final. Por otro lado es una manera más eficiente de traslado.

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