Asalto en proyecto de condominios
Fátima Tórrez González
“No disparen, no disparen”, era lo que repetía Donald Urbina, quien había quedado en medio del intercambio de balas entre tres sujetos que lo asaltaron con pistola en mano, y el CPF de la empresa constructora de condominios llamada Renaissance, ubicada del Colegio Alemán Nicaragüense, 500 metros al lago en el kilómetro 10 y medio Carretera Sur, donde los asaltantes se llevaron un botín de 30 mil córdobas que eran parte de la planilla de pago de los trabajadores.
“Yo tenía miedo de que me hirieran o bien que hirieran a unos de los trabajadores, por lo que gritaba que detuvieran el fuego; los hombres me estaban esperando en esos matorrales y no me di cuenta hasta que me apuntaron con el arma y me exigían el dinero”, manifestó aún nervioso Urbina.
La víctima en su desesperación tiró el bolso que contenía más de 30 mil córdobas, hacia adentro de la propiedad, donde los delincuentes se dieron a la tarea de recoger una parte del dinero y dejaron alrededor de mil 400 córdobas en el suelo.
En el lugar de los hechos los peritos del Distrito Tres de Policía encontraron cinco casquillos de pistola y lograron recuperar la camioneta Nissan Frontier doble cabina, placas 253-372 propiedad de Urbina, donde los asaltantes intentaron huir, pero la dejaron abandonada a poca distancia del lugar del asalto.
TIRAN A MATAR
Carlos González, uno de los albañiles que presenció el asalto, intentó auxiliar a su patrón, pero fue detenido a punta de balas por los delincuentes.
“Yo miraba que el señor (Urbina) estaba con las manos hacia arriba y las movía, pero pensé que estaba bailando o que le había dado algo así como epilepsia, porque temblaba, corrí a auxiliarlo, cuando miré a tres sujetos armados y me dispararon, y la bala me rozó la cabeza y quedé quieto”, manifestó.
DETIENEN A DOS
Luis Reyes Palacios y Oscar Danilo Baltodano, fueron las dos personas que hasta el momento las autoridades policiales tenían como sospechosos del asalto.
Los detenidos aseguran que los confundieron, porque son trabajadores de la empresa constructora Tracsa S.A.
“Yo andaba comprando azúcar en una pulpería, cuando de repente veo un grupo de hombres armados, pensé que eran pandillas, me dio miedo y me corrí, pero ellos me dispararon”, dijo Palacios, quien asegura que eran los trabajadores del afectado los que lo seguían cuando buscaban a los asaltantes.
“Yo veo que le vienen disparando y abrí el portón de la empresa para auxiliarlo y que los hombre no lo mataran, cuando después llegó la Policía y nos sacó a la fuerza, ni cuenta me doy de lo que está pasando; nosotros somos trabajadores y ya nos íbamos a nuestras casas después del pago”, manifestó Baltodano.
NO ERA ALBAÑIL, ERA LADRÓN
El afectado dijo que de los tres sujetos uno andaba encapuchado, entre los de rostro descubierto reconoció a un hombre que horas antes había llegado supuestamente a solicitar trabajo de albañil.

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