DOMINGO 30 DE MAYO DEL 2004 / EDICION No. 23,465 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




El necesario control de armas

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Eva Zetterberg

Urge una adecuada ley de control y regulación de armas, municiones, explosivos y otros materiales relacionados.

La proliferación, el uso y abuso de las armas de fuego, en especial de las armas pequeñas y ligeras, existiendo más de 600 millones, está impactando terriblemente en la vida de millones de ciudadanos en el mundo, en particular de pobladores de América Latina y el Caribe. La región centroamericana es una de las más castigadas por este flagelo, pues se calcula que aquí mueren cada año miles de personas por causa de armas ligeras.

Si bien Nicaragua no es uno de los países más afectados, como lo es Guatemala por ejemplo, donde mueren asesinadas 150 de cada cien mil personas, está también sufriendo de manera creciente esta “cultura” de violencia. La reciente masacre de cuatro policías en Bluefields, igual que los casos cotidianos de asesinatos accidentales por uso de armas en los hogares, evidencia la urgente necesidad de enfrentar este problema.

Aún cuando en la región la producción y el comercio legal de armas se encuentra relativamente controlado, se calcula que el tráfico ilegal de las mismas alcanza niveles alarmantes. Se trata de armas pequeñas y ligeras que se encuentran fuera de todo control y que en muchos casos están siendo utilizadas por el crimen organizado o se las vincula al narcotráfico y otras actividades ilegales.

Debido a la falta de control que existe sobre estas armas en la actualidad y a la corrupción que afecta a la región, resulta muy común que armas legalmente compradas o transferidas se vuelvan ilegales o sean transferidas al mercado negro donde se comercian para uso ilegal. Por ello se debería investigar a profundidad las razones ocultas de este comercio, y combatirlas firmemente a la vez que se impulsan medidas preventivas.

Es importante promover también una mayor conciencia acerca del daño que causa a las sociedades nacionales el uso y abuso de las armas de fuego, pequeñas y ligeras, no sólo en las calles, sino también en los hogares, pues como se sabe, mueren con frecuencia uno o más integrantes de una familia porque uno de sus miembros tuvo acceso indiscriminado a un arma de fuego.

Los datos sobre personas heridas por el uso de este tipo de armas, impactan asimismo negativamente en los presupuestos nacionales para la salud, constituyendo una traba al desarrollo social y relegando a comunidades enteras a la pobreza y a la desesperanza.

La República de Nicaragua se ha comprometido a dar cumplimiento a las convenciones, tratados y demás normas internacionales que regulan las cuestiones relativas a las armas de fuego, municiones y otros materiales relacionados. Reconocemos las iniciativas tomadas por parte del Presidente y el Gobierno de Nicaragua, el 17 de julio 2003, en la reunión extraordinaria de los presidentes de la región para impulsar el desarme. Igualmente valoramos la decisión adoptada por el Gobierno en el mes de mayo, de destruir 333 misiles SAM-7, como una muestra de la voluntad decidida del Gobierno de contribuir al desarme.

Esperamos que el seminario hemisférico sobre identificación, recolección, administración de arsenales y destrucción de armas pequeñas y armas ligeras, realizado los días 12 y 13 de mayo del 2004, en Nicaragua, sirva de inspiración a otros países en el continente.

Quisiera destacar también, que el pasado 19 de abril del año en curso, con apoyo del Gobierno del Reino de Suecia, se realizó en Managua un Seminario sobre el “Anteproyecto de Ley de Armas, Municiones, Explosivos y otros materiales relacionados”, con asistencia de miembros del Poder Ejecutivo, de la Asamblea Nacional, de las Fuerzas de Seguridad, de la Sociedad Civil y de expertos internacionales, quienes durante un día analizaron en forma exhaustiva el ante-proyecto de ley.

El anfitrión del seminario fue la ONG sueca, Swedish Fellowship of Reconciliation (Swefor), que cuenta con una larga trayectoria en la lucha por la paz y que ha sido iniciadora del programa de parlamentarios centroamericanos, suecos y españoles en la no-proliferación de armas ligeras.

Este seminario alcanzó con creces el nivel esperado y la adopción de compromisos por parte de los diferentes actores en la consecución de una ley que controle y regule los hechos y actos jurídicos relativos a las armas de fuego, municiones, explosivos y demás materiales relacionados.

La representante del Ministerio de Defensa nacional, hizo énfasis en la necesidad de que Nicaragua cuente con un instrumento legal moderno y ajustado a la normativa internacional. Posteriormente, los expertos internacionales de la Comisión Interamericana Contra el Abuso de Drogas (Cicad) de la Organización de Estados Americanos (OEA), del Centro Regional de Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo de América Latina y el Caribe (UN-LiREC) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y de Swefor, analizaron el anteproyecto de ley, en comparación con instrumentos internacionales como la Convención Interamericana contra el Tráfico Ilícito de Armas de Fuego (Cifta), los Reglamentos Modelos de la Cicad, el Programa de Acción de la Naciones Unidas 2001 para prevenir, combatir y eliminar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras, y, el Protocolo contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de armas de fuego, sus piezas y componentes y municiones que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional.

Se manifestó la necesidad de que la nueva ley se adecue a los principios jurídicos sobre la materia, a fin de proveer a la misma una estructura conforme a las reglas que enseña la técnica legislativa. Se hizo expresa mención de la necesidad de que se designe una única autoridad competente que ejerza el control y regule todos los actos en que se involucren las armas de fuego, municiones y explosivos. Se sostuvo, asimismo, la necesidad de extremar los requisitos para que la población tenga acceso a armas de fuego, así como también para la importación, comercialización, exportación, fabricación, transferencia, tránsito e intermediación.

El seminario se vio enriquecido con la participación de representantes de la Sociedad Civil, quienes expusieron sus ideas y demandaron una activa participación en los trabajos a realizarse en la Asamblea Nacional. Quedó claro para todos que un trabajo serio sobre una nueva Ley de Armas, dirigida a aumentar la seguridad ciudadana, no se puede obtener sin la participación activa de toda la sociedad. Tampoco es posible lograrlo, sin influir también en las actitudes del público en general. Hay que romper con la llamada cultura de violencia y la aceptación en la sociedad nicaragüense del uso de armas para resolver los conflictos, idea que debería dar lugar al reto de construir conjuntamente una “cultura de paz”.

Un punto culminante del seminario fue el panel en que participaron los señores diputados de la Comisión de Defensa y Gobernación, de tres partidos políticos (PLC; FSLN y CC), quienes valoraron los aportes de los expertos y demás participantes al seminario, y comprometieron sus esfuerzos en la elaboración de la nueva Ley de Armas de fuego. Quien fuera hasta hace poco el presidente de la Comisión de Defensa, el señor Pedro Joaquín Ríos Castellón, mostró su compromiso personal con esta causa y los tres diputados asumieron un compromiso público de promover la participación de toda la sociedad nicaragüense en el debate acerca de un tema de importancia tan crucial.

Quisiera rendir un postrer homenaje al diputado Pedro Joaquín Ríos Castellón, quien nos infundió la seguridad de que la Asamblea Nacional de Nicaragua trataría a la brevedad este proyecto de ley, y quien desgraciadamente falleció poco después del seminario. Estoy segura, sin embargo, que sus compañeros/as de la comisión, los representantes del Gobierno y la Sociedad Civil le harán honor a su palabra.

Vale la pena recordar, sin embargo, que una ley para el control de las armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados, por más restrictiva o estricta que vaya a ser, no modificará la grave situación actual si las instituciones del Gobierno y la Sociedad Civil misma no se convierten en los baluartes de su cumplimiento.

Quisiera reiterar finalmente, la satisfacción del Gobierno del Reino de Suecia, de dar apoyo a las iniciativas de Nicaragua al desarme, destrucción de armas y la voluntad de aprobar una ley sobre la regulación de armas. De la misma manera manifiesto mis esperanzas en la continuación de un proceso tan importante en la Asamblea Nacional, con el objetivo de obtener una ley restrictiva que sirva a los anhelos de Nicaragua de mejorar su seguridad ciudadana.

Espero que dentro poco sea posible para Suecia y otros representantes de la comunidad internacional realizar los planes de cooperación con el Gobierno de la República de Nicaragua en este tipo de esfuerzos para luchar juntos contra el uso indiscriminado de armas pequeñas y ligeras.

La autora es Embajadora de Suecia en Nicaragua.
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