Especial
“Por una la pagamos todas”
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Marisol Chávez, propietaria de la Agencia Marisol.
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María Acuña Herrera
Los procedimientos utilizados por las agencias de empleo para garantizar un puesto de trabajo, en cualquier empresa son un misterio. De cinco representantes de agencias con los cuales LA PRENSA estableció contactos sólo la propietaria de la Agencia Marisol, ubicada en Bello Horizonte, concedió una entrevista.
Marisol Chávez tiene cinco años en este tipo de negocio. Dice que igual a otros sectores económicos en este también existen los celos profesionales, por esta razón se hace necesario cuidar el prestigio de la empresa. Prestigio que en los últimos meses ha quedado en entredicho.
“Por una la pagamos todas, porque con esta situación es más difícil conseguir muchachas de los departamentos, tienen miedo de ir a parar a un lugar de esos (prostíbulos) y quienes pagamos los platos rotos somos las agencias que trabajamos honradamente”, refirió Chávez.
TRABAJO CASI AL INSTANTE
A diferencia de la agencia donde estuvo Ana, en la que debió esperar casi un mes para darse cuenta que no encontraría el empleo que deseaba, en la agencia Marisol, según agrega su propietaria, cada vez que reciben a una jovencita ésta pasa la noche en su casa mientras espera el nuevo día para que llegue su nueva patrona.
“Cuando vienen a mi agencia, lo primero que les explico es que deben leer el contrato en el que aparecen deberes y derechos que hay que respetar. En mi contrato se establece el tipo de trabajo que va a realizar, se deja claro que no hay motivo para el irrespeto o abuso por parte del empleador, también se le explica cuánto es el salario que va a recibir”, refirió.
El contrato es para evitar que una de las partes, empleador o dueño de la agencia, según ella, se aproveche porque “a veces te dicen que son cuatro personas las que habitan en la casa y después resultan ser ocho, o en el contrato se especificó que sólo iban a lavar, planchar y cocinar y después resulta que quieren que limpie la casa y que cuide a los niños”.
UNA VEZ CONTRATADA, ADIÓS RESPONSABILIDADES
El arreglo establece que una vez firmado el contrato la agencia deslinda cualquier tipo de responsabilidad, no obstante, Chávez asegura mantener un contacto durante los primeros días para saber cómo ha resultado la joven recomendada. El salario mínimo que contempla el contrato es de mil córdobas mensuales.
En el contrato que establece la Agencia Marisol también debe aparecer la firma, el número de cédula, dirección domiciliar, y el número de teléfono de la “patrona”, el de la persona que se va a emplear, así como la firma de la dueña o el dueño de la agencia, quien sirve de garante en el acuerdo.

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