Jasser Martínez Montoya: presidente de UNEN
“El mortero juega su papel y es legítimo”
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Un joven barbado, de rasgos árabes, es uno de los principales rostros de las últimas protestas del seis por ciento para las universidades. Jasser Martínez defiende
el uso de morteros, reconoce que él mismo los dispara, y niega que se esté forjando una
carrera política con su puesta en escena en estos enfrentamientos. |
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Fabián Medina
Dos jóvenes, aparentemente empleados de la sede del Consejo Nacional de Universidades (CNU), se quejan de lo aburrido que está la mañana. “Cuatro morterazos alegrarían esto”, dice uno, mientras hojea los periódicos. “¡Qué barbaridad la que dice este señor! ¿Quién le puede creer?”, comenta en voz alta, posiblemente para que le escucháramos, mientras esperábamos a Jasser Martínez, el presidente de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN).
—¡Llegó el hombre!— soltó uno de los jóvenes cuando apareció Martínez con media hora de retraso. ¡Jasser... Yasser Arafat!, continuaba destilando admiración el joven.
Martínez es bastante joven para el protagonismo que ha cobrado como dirigente de las protestas universitarias por el seis por ciento. Tiene 23 años, fornido, y de rasgos árabes que se acentúan por una barba tupida pero corta que se ha dejado. Tiene orígenes palestinos, aunque dice que no es comprobado. Tal vez el bisabuelo. De lo que sí dice estar seguro es que no hay influencia árabe en su formación. “Puro nica”, proclama.
En un boletín universitario de hace cuatro años, cuando Jasser Martínez debutó como dirigente estudiantil de la UCA se le cita textualmente: “Quisiera ser presidente de Nicaragua”. Martínez niega esta frase y en esta entrevista asegura tampoco estar interesado en un cargo político.
En el 2001, a los 21 años, terminó la licenciatura en Derecho en la UCA. En el 2003 inició estudios de Diplomacia y Ciencias Políticas, esta vez en la UNAN. Niega también que haya iniciado una segunda carrera para seguir siendo dirigente estudiantil.
“A los estudiantes que se gradúan con cierto promedio le dan un espacio más grande para estudiar otra carrera. Y si tengo la voluntad y el tiempo para estudiar otra carrera, creo que tengo derecho. ¿O no?”, reclama.
¿Por qué Jasser Martínez decide comenzar otra carrera y seguir llevando una vida de estudiante? Usted tiene familia...
No es tan así. Yo ejerzo mi carrera como abogado. La hermana de mi mamá es abogada y yo trabajo con ella. Mi madre y mi padre tienen negocios de toda la vida y yo trabajo con ellos.
¿Usted tiene solvencia económica?
—Yo tengo solvencia económica.
—Entonces, ¿cómo está estudiando en una universidad pública, cargando esos costos al Estado?
Es que no es tener solvencia o no tener solvencia... En este caso, como te explico, la universidad tiene una política... Porque tampoco tengo solvencia para ir a pagar a la UAM 300 dólares mensuales. Eso es absurdo. No tengo un nivel de ingreso de cinco mil dólares. Eso es falso. Lo módico para poder sostenerme como individuo. Vos me decís que se carga al Estado. No, no se carga al Estado. La universidad tiene una política: a los buenos estudiantes se les puede dar el acceso a seguirse profesionalizando, y yo creo que es correcto. No se está cargando a alguien que no aprovechó el estudio.
Lo ponía como ejemplo de esas contradicciones que hay con el discurso de que el dinero del seis por ciento es para que estudien las personas más pobres.
Claro... Si. Lo que ocurre es... En este aspecto mucha gente podrá ver paradójico el tema de la dirigencia estudiantil. Yo he estado en la UNEN apenas cinco meses...
¿Recibe alguna paga por ser presidente de la UNEN?
No, no. No se recibe nada. Nada de salario ni nada por el estilo.
Ustedes administran un fondo...
No. No administramos fondos. Tenemos acceso a algunos fondos, pero no administramos fondos líquidos. Nosotros elaboramos presupuestos para X o Y actividad.
¿Cuánto gasta UNEN en un año?
Es que eso varía. No tenemos un techo determinado...
Deme un ejemplo. En el año 2003, ¿cuánto gastaron?
El año 2003 no lo administré yo, lo administró otra persona. Yo entré en diciembre...
¿Pero cuánto gastó UNEN?
Fijate que no, no sé.
Si no sabe usted que es el presidente ¿quién lo va a saber?
(Ríe) —Déjame acordarme de los libros...
A ustedes los acusan de falta de transparencia, por eso le hago una pregunta sencilla...
Es que eso de la falta de transparencia es una campaña orquestada por el gobierno, que cada vez que surge una lucha estudiantil sacan a relucir lo de los fondos. No te puedo decir un monto de cuánto la UNEN gastó el año pasado, lo que sí creo es que gastó un monto mínimo, pero mucha gente lo puede ver considerable para la cantidad de actividades...
Pero si no me da una cifra no puedo medir si es considerable o mínimo ese monto.
Es que no tengo una cifra exacta. Pero te puedo decir que para este año, hasta la fecha van como 80 mil córdobas en el primer trimestre. Sumá los cuatro trimestres del año y podrás sacar un estimado.
¿Cómo se financian estas protestas del seis por ciento?
El movimiento estudiantil sí administra fondos a lo interno de las universidades. Nosotros recibimos un porcentaje de la matrícula. Eso se ha escrito hasta en libros. Varía dependiendo de las universidades. Es el 15 por ciento de matrícula o 15 córdobas de matrícula. ¿Me explico? Y es una cotización de los estudiantes hacia el gremio. Ahí obtenemos fondos para coordinar actividades y montar actividades. Hacemos recolectas en las aulas de clase. No es una cantidad exorbitante la que sale, pero sí es considerable para los recursos. Montamos eventos, campañas de solidaridad, y la institución (Universidad) que muchas veces respalda con buses y alimentación y esas cosas.
A ver si entiendo. La matrícula sirve para financiar ciertas actividades de las protestas...
Es que no es de las protestas, es de todo el movimiento...
Digo, las protestas porque es lo más visible.
Es que ahí la gente se enreda. Quisiera que pusieras esto. La gente se enreda, establece el movimiento estudiantil sólo con las protestas. Nosotros desarrollamos un sinnúmero de actividades a lo interno de la universidad. Desarrollamos extensión universitaria, bufetes populares, consultorios médicos, consultorios sicológicos, tareas de proyección social donde estamos involucrados que no son noticias y deberían ser noticias.
¿Cuánto vale un mortero?
No sé, hermano. (Se ríe)
El mortero es el símbolo de ustedes...
El símbolo de nosotros es el seis por ciento. Lo que pasa es que la gente estigmatiza la lucha con el mortero. La lucha no sólo es mortero. La lucha es complementaria de muchas cosas. Es que miran al mortero como lo más relevante porque es lo que ven en la noticia”.
Claro. Es lo que más se ve, lo que ha matado gente.
(Ríe) —Me gustaría un poco salirme del tema del mortero porque no es la lucha... Es un mecanismos de lucha, de presión.
¿Válido el uso del mortero?
Ha jugado su papel. Lamentablemente surge por la intransigencia de los gobiernos de turno que no han cumplido con las leyes de este país. Es legítima. Creo que sí. Y no creo que sí ¡estoy seguro que sí!”
¿Usted ha disparado morteros en las protestas?
(Ríe nuevamente) —Todo proceso en la dirigencia estudiantil conlleva etapas, eso va involucrándose... Y sí (ha disparado).
O sea, ¿le ha disparado a la Policía?
No, es que no se miraría así, hermano... (Ríe profusamente) El mortero es legítimo, y si, como dirigente legitimamos ese método de lucha, estamos obligados a trabajar ese tipo de cosas.
¿Aunque mate personas?
Es que salgámonos del mortero....
Hay un policía muerto.
Salgámonos del mortero. Es legítimo.
¿Es legítimo que mueran personas?
No, no. No he dicho eso. El mortero ha jugado su papel. Hay más cuestiones de fondo en el tema de la lucha estudiantil, que no es el mortero.
Yo sé que ustedes necesitan explicar muchas cosas pero la pregunta es: si ya está confirmada la peligrosidad del mortero, ¿lo van a seguir usando? ¿Vamos a esperar más muertos?
El mortero juega su papel.
¿Es que el mortero es lo más difícil de explicar para ustedes?
No, no es difícil. Es un mecanismo de lucha. Un mecanismo de presión.
¿Hasta dónde están dispuestos a llega? ¿Hasta matar a otros seres humanos?
Es que no sé por qué me preguntás eso, hermano.
Porque ya murió alguien.
Han muerto tres compañeros de la comunidad universitaria. Y el mortero no fue. Quien hace eso es la intransigencia del gobierno. El mortero juega su papel y es legítimo. Eso sí, no hay que interpretarlo con lo de las pérdidas de vidas humanas y eso que vos decís.. Eso no es correcto.
¿Usted es militante del Frente Sandinista?
Yo soy sandinista. Te lo digo claramente.
Uno siente que Jasser Martínez se está forjando una carrera política, y se puede ver como probable que aparezca en la papeleta de diputados del Frente Sandinista.
Yo creo en el desarrollo profesional o académico. Cualquier persona tiene derecho a tener expectativas o aspiraciones y eso. Mi objetivo es formarme. Aspiro a una beca en el extranjero.
En un boletín universitario de hace varios años, Jasser Martínez dice textualmente que quiere llegara ser presidente de Nicaragua.
Eso es incorrecto. De entrada te lo digo: fue una mala interpretación. Bajo ningún punto de vista.
¿No lo dijo o es que estaba muy bisoño en aquel momento?
No, no. Tampoco. No fue así como se planteó, y bajo ningún punto de vista es mi deseo.
Con todo esto del seis por ciento se ha convertido en un personaje. ¿No se siente a veces amenazado?
No. Yo creo que no. Juega su rol chistoso, que te ven en un semáforo y la gente te pregunta: ¿Cuándo comienzan la lucha? La gente muy identificada con la lucha.
¿Así habrá también gente que lo insulta?
—No, el pueblo de Nicaragua es respetuoso.
LA SOMBRA DEL FRENTE SANDINISTA
En una de las fotografías de las protestas pasadas publicadas por LA PRENSA, se ve a Jasser Martínez, observando la trifulca en Carretera Norte, junto al diputado sandinista Fidel Moreno, un ex dirigente estudiantil.
Al Frente Sandinista se le ha acusado de sacar provecho de las protestas universitarias. Es más, se le acusa de ser el relojero que diseñó esa bomba de tiempo que estalla todos los años.
¿Qué vinculación tiene el Frente Sandinista con ustedes?
¿Quiénes son ustedes?
UNEN.
La UNEN es un gremio que su ideología se identifica con el quehacer estudiantil.
Yo soy sandinista. Lo digo claramente. En el movimiento estudiantil existe de todo. Lo que nos une es el seis por ciento. El seis por ciento incluye a moros y cristianos.
Se critica por ejemplo, que las protestas del seis por ciento le son muy convenientes al Frente Sandinista.
No entiendo tu pregunta.
Sucede, que casualmente cuando las universidades protestan, el Frente negocia con el Gobierno.
No entiendo tu pregunta.
¿Usted alguna vez se ha reunido con Daniel Ortega?
¿No sé a qué viene esa pregunta? Como dirigentes estudiantiles nos hemos reunido con las diferentes bancadas con el objetivo de solicitarles el respaldo al seis por ciento. Eso es lo que puedo contestar.

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