Revelaciones en crimen de hospedaje
Fátima Tórrez González
El juicio oral y público en el caso del hospedaje Vereda Tropical, donde falleció Manuel Ángel Rugama Castillo, de 20 años, producto de 47 machetazos a manos del reo confeso Manuel de Jesús Quintero López, alias “El Chaparro”, ocurrido la madrugada del pasado 11 de marzo, aún continúa en el Juzgado Séptimo Penal de Juicio y está en la última fase de proceso.
Guillermo Téllez, abogado defensor de Manuel de Jesús Quintero López, considera que el hecho que su cliente se haya entregado voluntariamente a las autoridades del Distrito Tres de la Policía Nacional horas después del crimen, puede eximir de culpabilidad a los otros seis acusados.
El Ministerio Público desestimó desde la audiencia inicial la acusación contra los hermanos del supuesto autor, Jacqueline Quintero López trabajadora doméstica de la casa de la dueña del motel y José Manuel Quintero López, el taxista que presuntamente ayudó a escapar a los involucrados, porque no había pruebas suficientes contra ellos. Pero el abogado acusador de la familia de la víctima los volvió a acusar y se encuentran nuevamente detenidos.
Hasta el momento del trascurso del proceso judicial se descartó completamente que el móvil del crimen haya sido pasional, a pesar que se habían encontrado unos preservativos en el lugar de los hechos.
“Las cajas de los preservativos no tienen nada que ver con el crimen, se descarta el crimen pasional, ni el abogado acusador ni la Policía ni Fiscalía hicieron énfasis en eso, lo que sí se mantiene es que existían antecedentes de rivalidad por la administración del local que se le había asignado a Manuel de Jesús y al ahora occiso no le gustó, por eso tenían roces, el fallecido agredía verbalmente a mi cliente y le decía que él tenía más derecho por ser el hijo de la dueña del local”, manifestó Téllez.

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