Salud
Tumores benignos características, tipos y tratamiento
 |
|
 |
En general, no ocasionan mayores problemas, pero su
localización puede entorpecer el normal funcionamiento de otros órganos y deben ser tratados |
|
|
|
|
Discovery Channel
Los tumores benignos son masas de tejido que se producen por el crecimiento y la multiplicación anormal de las células. La reproducción celular es el proceso fundamental de la vida. A medida que el organismo se desarrolla, las células se diferencian y adquieren funciones y características específicas. Cabe distinguir tres tipos de células: las permanentes, como las neuronas, alcanzan determinado número y no vuelven a multiplicarse en el curso de la vida de un individuo; las células estables, como las musculares, se regeneran en función de la pérdida celular sufrida por el tejido que forman, que puede ser causada por enfermedades o heridas; las células lábiles, como las epidérmicas, están constantemente en un proceso de crecimiento, muerte y renovación. Tales diferencias obedecen a las funciones específicas que cumplen en el organismo, que cuenta con mecanismos inhibidores que se activan para que las células no se reproduzcan en forma arbitraria e inútil, y se desactivan para permitir la regeneración. Cuando esos mecanismos fallan, las células se multiplican sin control y forman los tumores. Estas masas de tejido celular, también llamadas neoplasias, no cumplen ninguna función particular en el organismo y forman bultos en alguna zona determinada del cuerpo. Los tipos benignos más frecuentes son las verrugas, los fibromas, los quistes y los pólipos.
En general, los tumores benignos no provocan síntomas importantes y por eso, a menudo, no requieren tratamiento, excepto cuando el espacio que ocupan interfiere con el funcionamiento de los órganos vecinos. Los tumores benignos que se alojan en la cavidad craneana son los más peligrosos porque pueden comprimir el cerebro y generar cefaleas. Los fibromas uterinos también pueden traer aparejadas dificultades en el embarazo porque ocupan espacio en el útero e impiden el implante del embrión. En ambos casos, el tratamiento usual es la extirpación quirúrgica del tumor, que también puede realizarse por razones estéticas, por ejemplo, cuando las neoplasias se generan en partes muy visibles, como la cara.
LUNARES
Los lunares son formaciones, muy frecuentes, de tejido celular inútil que se localizan en la piel. Son tumores benignos que no producen sintomatología, pero pueden convertirse en malignos y por eso es recomendable vigilarlos permanentemente y someterse a una revisión periódica por parte del dermatólogo. Cuando los lunares cambian de color, crecen, pican o sangran, es preciso consultar con un profesional.

|