¿Un Procurador a favor del aborto?
Max Padilla
Carlos Emilio López, Procurador Especial para la Niñez y la Adolescencia es candidato a Procurador General de Derechos Humanos, un cargo de mayor relevancia que podría servirle como plataforma para promover su agenda de “derechos” sexuales y reproductivos.
Uno de los requerimientos para poder acceder a este cargo es poseer una conducta moral intachable. ¿La tiene López? Este señor estuvo involucrado en el aborto de la niña Rosa. Desde que salieron publicadas las primeras noticias de este caso, él decidió que era necesario intervenir, a pesar de que los medios decían que la niña estaba estable, que el Gobierno de Costa Rica le brindaría la mejor atención médica y que la niña y sus padres estaban conformes con el nacimiento del bebé.
Este terrible caso era ideal para justificar y promover la “noble causa” del aborto. Un delegado de la Procuraduría, acompañado por tres feministas pro-aborto, fue enviado a Costa Rica a traer a Rosa y a sus padres para practicárselo aquí. Desde su llegada a Nicaragua mantuvieron a la niña oculta, sin ingresarla a una clínica y sin considerar su delicado estado. Los mejores ginecólogos del país se pusieron a las órdenes ofreciendo sus servicios y hasta la hospitalización de forma gratuita. Declararon que el caso era delicado pero que se podían salvar ambas vidas.
López no tuvo ningún interés en darle una oportunidad de vida al niño no nacido. Hizo caso omiso a las recomendaciones de los eminentes médicos y pidió públicamente un aborto “terapéutico” para la niña. Violó el Código de la Niñez en su artículo 12, el cual ordena proteger la vida de los niños desde la concepción.
Cuando ya habían terminado con la vida del bebé de 18 meses de concebido, ya completamente formado, el Procurador de la Niñez justificó el aborto y exigió que dejaran en paz a los padres y los médicos abortistas. Ese niño nunca tuvo chance de vivir desde que cayó en manos de las feministas radicales con la ayuda de la Procuraduría. Unos meses después, dos niñas de 9 años, María, en El Salvador, y Karlita, en Costa Rica, violadas, una por su padre y la otra por su padrastro, tuvieron a sus hijos sin mayores complicaciones. ¡El bebé de Rosa fue sacrificado por gusto!
¿Defendió el Procurador a Rosita? Llama la atención su falta de interés en encontrar al verdadero violador. El presunto agresor fue puesto en libertad porque no tenía ninguna de las enfermedades de transmisión sexual que padecía la niña. Alguien más tuvo que haberla violado. ¿Habrá sido su propio padre, tal y como sucede en tantos casos? López no se cercioró que el padre no fuera portador de las enfermedades transmitidas a Rosa. Tampoco recogió el ADN del niño, prueba irrefutable y necesaria para establecer la identidad y la culpabilidad del violador. El crimen quedó impune y Rosa podría seguir en peligro. Asimismo, llama la atención que López nunca se pronunció ante la explotación de Rosita por las feministas y sus padres cuando la presentaron en un canal de TV en Chile para promover el “derecho” reproductivo del aborto.
Por otro lado, López, en contubernio con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP), organismo al que Estados Unidos le retiró los fondos por su campaña de abortos forzados en China, promovió un folleto de “derechos sexuales y reproductivos” para adolescentes. Este folleto les indica a los niños y niñas a partir de los 13 años, que tienen “derecho” de tener relaciones sexuales con quien o quienes quieran y de tener acceso a cualquier medio para no tener hijos o para tenerlos si los quieren.
¿Podemos permitir que la Procuraduría de Derechos Humanos sirva para imponer los “derechos sexuales y reproductivos”, que en el lenguaje de la ONU incluyen el aborto y las relaciones lésbico-homosexuales? Los diputados de Camino Cristiano, en coherencia con sus principios cristianos, deben retirar su apoyo a la candidatura de este señor. Es necesario elegir a un Procurador que defienda nuestros valores e identidad cultural y que se oponga a los antivalores de la nueva izquierda internacional.
El autor fue Ministro de la Familia

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