Prevención de Desastres
Integración de la reducción de riesgos
La Ley Número 59 dividió el territorio nacional en 9 regiones, 17 departamentos y 143 municipios. Con la Ley 137 de reformas se reduce de 17 a 15 el número de departamentos y se establece que para las circunscripciones regionales no habrá efectos administrativos. La Ley 221, por último, deshizo gran parte de lo anterior al establecer que el territorio nacional se divide en 2 Regiones Autónomas, 15 departamentos y ciento cuarenta y cinco municipios, haciendo desaparecer el resto de regiones. Con esto se regresó al viejo sistema de departamentos, de origen francés, adoptado por el país desde principios del siglo pasado bajo la influencia de las administraciones liberales, dejando subsistentes únicamente las dos Regiones del Atlántico, sujetas a un régimen especial de autonomía.
Sin embargo, las políticas de descentralización y desconcentración administrativas tienen todavía mucho camino por recorrer. Sin una auténtica zonificación del país, que parta de la consideración del territorio como un valor en sí mismo estratégico, será muy difícil detener el acelerado aumento de las vulnerabilidades producto de un desarrollo desordenado y caótico y, en particular, los elevados niveles de riesgo de la ciudad de Managua, una de las más vulnerables del mundo. Una desconcentración efectiva de la gestión gubernamental a favor de gobiernos zonales o regionales, desde los que se impulse realmente la descentralización hacia los gobiernos municipales, es lo único capaz de garantizar el inicio de un proceso de desarrollo equilibrado del país y por consiguiente una reducción paulatina y sostenida de los riesgos ante los fenómenos naturales.
Cortesía del SINAPRED

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