SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA
MARTES 25 DE MAYO DE 2004



 
Las ventajas del parto natural

Foto  

Doña Hilda de Chamorro inspiró a su hija María Paz a tener partos naturales. Dos de sus cuatro partos se realizaron con ese método.

 

Gretchen Robleto Lupiac

El dolor en la labor de parto es lo que motiva a muchas mujeres a pedir que se les practique cesárea o se les administre anestesia al momento de traer al mundo a un hijo. ¿Pero es evitable ese dolor que muchas describen como desgarrador? Según doña Hilda de Chamorro, madre de cinco hijos, todos nacidos en partos naturales, sí lo es.

“Para mí, mis partos eran una ilusión y alegría. Es difícil de creer, pero lo eran”, asegura. Conocer nuestras fortalezas y educarnos acerca del parto, es lo que permite estar preparadas para traer al mundo a un hijo de manera natural, según la experiencia de esta madre.

A la edad de 20 años, doña Hilda supo por primera vez que estaba embarazada. Decidió que aprendería todo lo que pudiese para hacer de la experiencia de convertirse en madre, un hecho memorable y grato. Así fue. Se abocó con el médico que le daba seguimiento a su estado, el doctor Jorge Urcuyo y se apoyó en el libro Parto sin dolor, del doctor Grantly Dick Read.

Doña Hilda aprendió técnicas de relajación y respiración, posturas durante el embarazo y ejercicios que le permitieron dominar las contracciones y que se produjera la dilatación sin dolor excesivo. A raíz de su primera experiencia decidió que en sus siguientes partos practicaría el método sicoprofiláctico.

“Para tener un parto natural se requiere de disciplina, preparación, conocer el mecanismo del dolor, tener la serenidad todo el tiempo, porque el temor y la tensión influyen y dificultan la dilatación, y es ahí donde se origina el dolor”, explica.

A partir de su experiencia, doña Hilda asegura que los temores al parto se van quitando conforme se va tomando seguridad y conocimiento. “La información te da seguridad”, dice.

La recuperación prácticamente inmediata después del parto natural tiene ventajas una vez superado el embarazo. “Yo nunca usé fajas elásticas para moldear la figura, ya que durante mi embarazo aprendí a ejercitar los músculos del vientre para que una vez que deseara moldear mi cintura, hacerlo de manera natural”, explica.

Por supuesto que estas técnicas para recuperar la figura deben acompañarse de una alimentación adecuada, actividad física y sobre todo, mucho interés por estar y vernos bien.  
.


 




 
Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A.
Diseñado por InfoGroup