Secuestrados logran burlar vigilancia
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Captores exigían sesenta mil
córdobas de rescate |
Luis Eduardo Martínez M.
El ganadero Juan Tito Ortiz Arceda, de 50 años, y su hijo Jaime Ortiz González, de 29, fueron secuestrados por unos seis u ocho elementos armados, los que inicialmente pedían la suma de sesenta mil córdobas por su liberación, pero los dos plagiados lograron burlar la vigilancia de sus captores, huir del lugar donde los tenían escondidos y posteriormente denunciar el caso ante las autoridades policiales del municipio Río Blanco.
La Policía de Matagalpa dio a conocer que estos mismos elementos inicialmente se presentaron a la casa de Jaime Ortiz González, hijo de Juan Tito, portando machetes y pistolas, procediendo a intimidarlo para luego obligarlo a que se acostara boca abajo en el suelo, le ataron las manos a otras personas que se encontraban en la vivienda, y procedieron a despojarlos de dos mil córdobas, un radio, ropa y zapatos.
Estos armados obligaron a Jaime a que los llevaran a la vivienda de su padre Juan Tito, y al llegar al lugar, también realizaron un registro y se apoderaron de cuatro mil córdobas, un radio, una mochila, un anillo de oro, un reloj y medicinas usadas para el ganado.
A la señora Nelly González, esposa de Juan Tito, le quitaron la suma de un mil ciento cincuenta córdobas, dinero que era para mejoras de la iglesia católica del lugar, según la denuncia interpuesta en la delegación policial de Río Blanco.
Los delincuentes, no contentos con lo que habían encontrado en estas dos casas, y al darse cuenta que Ortiz Arceda tenía más dinero, decidieron secuestrarlo a él y a su hijo Jaime, notificándole a los familiares de éstos, que pagaran la suma de sesenta mil córdobas para liberarlos, en caso contrario lamentarían no pagar el rescate.
Pero aprovechado un descuido de los secuestradores, tanto Juan Tito como su hijo Jaime lograron huir de sus captores, dirigiéndose a las oficinas de la Policía en Río Blanco, para denunciar el robo con intimidación seguido de secuestro, hecho ocurrido a eso de las cuatro de la tarde del miércoles 12, en la comunidad Manceras, municipio de Río Blanco.

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