Torturas en Irak usadas en Honduras
LA PRENSA, HONDURAS
Una gran parte de las técnicas de tortura utilizadas por los soldados estadounidenses contra prisioneros iraquíes fueron creadas en un manual escrito para ser usado en Honduras en 1983.
Según una publicación del domingo pasado del diario inglés The Guardian, los métodos de interrogación utilizados están contemplados en dos manuales, uno de ellos titulado Manual de entrenamiento para explotación de recursos humanos y que data de 1983, escrito para ser usado en Honduras.
Una gran parte de las técnicas de tortura utilizadas por los soldados estadounidenses contra prisioneros iraquíes fueron creadas en un manual escrito para ser usado en Honduras en 1983.
La investigación sobre los métodos de interrogatorio y los servicios de inteligencia del Ejército estadounidense, a raíz de los malos tratos infligidos a prisioneros iraquíes, y se llevará a cabo en todos los centros de detención en Irak, afirmó el general norteamericano Mark Kimmitt en Bagdad.
ALTO NIVEL
The Washington Post en su sitio de Internet el sábado, citando a funcionarios anónimos de la Defensa, dijo que una lista clasificada de cerca de 20 técnicas era aprobada en los niveles más altos del Pentágono y del Departamento de Justicia y que representa la primera política oficial que otorga a los interrogadores permiso para utilizar métodos que son físicamente y sicológicamente estresantes.
El uso de cualesquiera de estas técnicas requiere la aprobación de los altos funcionarios del Pentágono y, en algunos casos, de la secretaría de la Defensa, según el informe.
EL BATALLÓN 316
El Batallón 316, asistido por la CIA operó desde 1983 en Honduras. Utilizaba dispositivos de shocks y asfixias en los interrogatorios.
Sus integrantes son acusados de obligar con frecuencia, a permanecer desnudos a los prisioneros y, cuando dejaban de ser útiles, se les mataba y eran enterrados en tumbas anónimas, según el diario inglés The Sun.
Documentos recientemente desclasificados revelan que la CIA y la Embajada de EUA tenían conocimiento de los crímenes, incluyendo tortura y asesinatos, cometidos por el 316. Una investigación del diario muestra documentos y entrevistas de participantes que habían guardado silencio. Desde 1981, EUA suministró fondos clandestinamente a expertos argentinos para que entrenaran a las fuerzas anticomunistas en Honduras.
Argentina era famosa por su “guerra sucia” en los años 70. Los entrenamientos eran en un campamento en Lepaterique.
Entre los secuestrados se encontraban 14 que describieron cómo fueron tratados. Nueve de ellos declararon les colocaron cables en los genitales y les aplicaron corriente eléctrica.
Miguel Carías, uno de los secuestrados, relata que las torturas “empezaban con 110 voltios, luego subían a 220. “Cada vez que descargaban sentía cómo mi cuerpo saltaba y cómo mi boca se llenaba de un sabor metálico”.
Ex miembros del 316, entrevistados en Canadá, donde viven exiliados, describen cómo los prisioneros eran casi asfixiados con una máscara de caucho. La máscara se llamaba “la capucha”. A las mujeres se las acosaba y violaba, declaran los torturadores.
EPOCA DE NEGROPONTE
Ex miembros del Batallón y oficiales hondureños dijeron que la CIA los entrenó en técnicas de interrogatorio y vigilancia. Todo esto sucedió mientras fungió John Dimitri Negroponte como embajador de EUA en Honduras, quien apoyó al general Gustavo Álvarez Martínez, el militar más cuestionado por los desaparecimientos de cientos de hondureños en la década de los ochenta. Negroponte fue nombrado “súper embajador” de Estados Unidos en Irak.
(Publicado el 12 de mayo de 2004)

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