Exitosa feria de artesanos nicaragüenses en El Salvador
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Salvadoreños compraron hamacas, quesos, vestidos bordados y los vinos de Nandaime y Chinandega |
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Productores de Malpaisillo muestran sus productos a la doctora Cecile Saborío, embajadora de Nicaragua en El Salvador.
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Carol Munguía Corresponsal/Chinandega
Un punto de partida para iniciar contactos con el consumidor salvadoreño, fue lo que constituyó la primera feria de artesanos nicaragüenses que por cinco días expondrán y venderán sus productos en el parque de la ciudad de Quezaltepeque, en El Salvador.
Desde la misma noche de su instalación los artesanos de Masaya, Nandaime, León y Chinandega comenzaron sus ventas. También tuvieron buena acogida los pequeños productores de Malpaisillo, quienes ofrecieron la semilla de jícaro, nim, frijoles y escobas del occidente del país.
Don Alfredo Montalbán Martínez, comerciante de Masaya, sorprendió a las autoridades salvadoreñas y delegación de Nicaragua en el acto de inauguración. Al son de la rondalla Nicaragua mía, bailó un bella pieza nicaragüense, despertando sentimientos patrios entre los presentes y arrancando emotivos aplausos a los 38 microempresarios nacionales.
“Sólo así podríamos integrarnos al ciclo virtuoso del desarrollo”, dijo el señor Álvaro Velásquez, director de Prochileon, coordinador de esta primera feria nica-salvadoreña y promotor de la rueda de negocios entre los alcaldes de ambos países.
APOYO CRUCIAL
La actividad económica contó con varios padrinos, entre ellos, la embajadora de Nicaragua en El Salvador, doctora Cecile Saborío, ya que con su apoyo se logró destrabar algunos inconvenientes suscitados en las fronteras.
Los participantes de la feria patentizaron el agradecimiento al alcalde de Quezaltepeque, licenciado Juan Manuel Flores, por la iniciativa de montar el evento centroamericano y a su pueblo, por haber hospedado en sus casas a la delegación pinolera.
“Nicaragua y El Salvador están divididos por una frontera pero estamos unidos por el mar”, afirmó el alcalde salvadoreño, cuya municipalidad está hermanada con la de Somotillo, Chinandega, tras afirmar que tanto el refresco salvadoreño de chan como el refresco nicaragüense de chilla, son la misma cosa.
“Ambos países no buscamos marcas, sino calidad y mi pueblo que se caracteriza por el consumo, busca eliminar intermediarios para adquirir los productos nicaragüenses, que tienen gran demanda en este país”, concluyó el edil.
Esta declaración coincidió con la del pequeño productor César Pereira, de Malpaisillo, al afirmar: “Venimos a buscar mercados para comercializar nuestras cosechas de jícaro, frijol blanco y nim, pues al canalizar la venta de los productos nicaragüenses directamente con los consumidores, eliminaremos a los intermediarios que se están quedando con el 50 por ciento de nuestras utilidades”.
LOS MÁS VENDIDOS
Productos como hamacas, quesos, vestidos bordados y los vinos de Nandaime y Chinandega, fueron entre otros los productos más cotizados en esta primera experiencia de los pequeños empresarios fuera de Nicaragua, la cual también ofreció rosquillas y cereales como semilla de jícaro.

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