Investigaciones sobre abusos en Irak apuntan a mandos superiores
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Ex ministro iraquí dice que maltratos eran generalizados hasta la semana pasada |
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Un prisionero iraquí es acorralado por efectivos y perros en la cárcel de Abu Ghraib en Bagdad.
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EFE, AP
WASHINGTON.- El Gobierno estadounidense insiste en culpar a “unos pocos” de los abusos contra presos iraquíes, pero nuevas revelaciones apuntan a altos mandos y a la política de detenciones indefinidas.
El mensaje oficial de la Casa Blanca es que los casos de tortura son una “excepción” y no una práctica generalizada, como alegaron tanto el presidente George W. Bush como el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.
Pero paulatinamente están surgiendo informaciones que indican que estos actos podrían no ser algo aislado y sugieren la existencia de una responsabilidad más alta que la de los siete soldados acusados de delitos por los incidentes en la prisión de Abu Ghraib, en las afueras de Bagdad.
La última revelación proviene del periódico Washington Post, que en su edición electrónica del domingo afirma que el Pentágono aprobó en abril del 2003 una lista de 20 técnicas para interrogatorio de prisioneros en la base naval de Guantánamo (Cuba), donde hay unos 600 detenidos, de los que sólo dos han sido acusados formalmente.
Entre esas técnicas de interrogatorio figura invertir los períodos normales del sueño, la desnudez, someter a los presos a altas temperaturas o al frío, “asaltos sensoriales”, exponiéndoles a música a alto volumen o potentes luces, según el periódico que cita fuentes estadounidenses de Defensa.
Directrices similares a las de Guantánamo fueron aprobadas para ser utilizadas en algunos detenidos en Irak, a los que se considera que pueden aportar información valiosa por ser sospechosos de actos de terrorismo o por estar supuestamente vinculados a grupos de insurgentes, revela el Washington Post.
Asimismo, el recién dimitido ministro iraquí de Derechos Humanos, Abdul Basid Turki, alega en una entrevista que publicó ayer el dominical francés Journal du Dimanche que los abusos a reos se han producido en “todas las bases estadounidenses” desde que comenzó la ocupación de Irak.
Turki sostiene que todavía la semana pasada hubo maltrato a los presos y declara que en noviembre pasado comunicó su “inquietud” al administrador de EE.UU. en Irak, Paul Bremer, pero entendió que “él no tenía el poder para pedir a los militares que cambiasen sus métodos”.
Este funcionario estadounidense aparentemente ya conocía el problema y pidió a Rumsfeld repetidamente el año pasado la mejora de las condiciones en las prisiones.
Bremer, como otros miembros del gabinete de Bush, recibieron los informes de la Cruz Roja durante este período, que describían casos de humillaciones, agresiones y uso excesivo de la fuerza, “como ha revelado esta semana su presidente, Jakob Kellengerger.
Al mismo tiempo, Amnistía Internacional entrevistó a ex detenidos en Irak, que le dijeron que habían sido maltratados, y esta organización no gubernamental envió varias cartas a las autoridades estadounidenses para alertarles del problema.
Sin embargo, no es sólo por omisión que los mandos militares tendrían parte de la responsabilidad de los abusos.
Sabrina Harman, una soldado de los seis acusados hasta ahora de los malos tratos en la cárcel de Abu Gharib, afirmó, en un correo electrónico al diario The Washington Post, haber actuado bajo instrucciones directas de militares de inteligencia.
Harman, quien pertenece a la policía militar, reveló que la misión de la unidad a la que pertenecía era mantener a los prisioneros despiertos “y atormentarlos para que hablaran”.
ACUSACIONES
El soldado Jeremy C. Sivits, de 24 años, miembro de la 372 Compañía de la Policía Militar, comparecerá ante una corte marcial el 19 de mayo en Bagdad, dijo ayer domingo en Irak el brigadier general Mark Kimmitt.
La familia del soldado, cuando los periodistas llamaron a su puerta y al ser contactada por teléfono, se negó a formular comentarios.
Tres soldados del Real Regimiento de Fusileros del Reino Unido han sido acusados de abusos por obligar a presos iraquíes a mantener relaciones homosexuales, afirmó el periódico The Sunday Times.
POLICÍA MILITAR SIN PREPARACIÓN
Una investigación del Ejército estadounidense acerca de los abusos de la prisión de Abu Ghraib describe a la policía militar encargada de la penitenciaría como un grupo indisciplinado, abrumado por una de las peores asignaciones en Irak e indignado por el incumplimiento de la promesa de ser devuelto a sus hogares a la mayor brevedad.
Cuando los investigadores del Pentágono llegaron a esta cárcel ubicada al oeste de Bagdad, hallaron a reservistas malhumorados que esgrimían armas vestidos de civil, y una jerarquía que ya no se definía por méritos sino por amistad, dice un informe escrito por el mayor general Antonio Taguba.
El escándalo de abusos de prisioneros iraquíes ha manchado tanto a la Brigada 800 de la policía militar que los soldados que estaban postulados para recibir la medalla Estrella de Bronce del Ejército han sido excluidos de la lista, dijo ayer domingo una comandante del grupo, la brigadier general Janis Karpinski.
“La vasta mayoría de los soldados buenos y sobresalientes de la brigada está pagando caro”, expresó Karpinski a The Associated Press en un mensaje de correo electrónico.
DISCULPAS DE BLAIR
El primer ministro británico Tony Blair se disculpó ayer domingo por cualquier abuso que hayan cometido soldados británicos en Irak, y señaló que los responsables de esas acciones serían castigados. En momentos en que el Gobierno reconoció que sabía desde hace meses que sus soldados habían cometido abusos contra prisioneros iraquíes, algunos legisladores pidieron que se publique un informe del Comité Internacional de la Cruz Roja que detalla las denuncias de abusos.

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