Chávez aborta complot
EFE, Reuters
CARACAS.- Fuerzas de seguridad capturaron el domingo cerca de Caracas a 88 supuestos paramilitares colombianos, que planeaban asaltar bases militares en Venezuela la próxima semana, bajo órdenes de la ultraderecha de ese país, según versiones oficiales.
Fuentes de la policía política venezolana, Disip, dijeron que al menos otros 60 paramilitares lograron escapar y son buscados en zonas montañosas de El Hatillo, del municipio caraqueño de Baruta.
La operación se realizó a primeras horas de la madrugada de ayer en una finca del cubano ultraderechista Robert Alonso, residente en Venezuela desde 1961, relacionado con grupos radicales opositores al Gobierno del presidente del país, Hugo Chávez.
Alonso, que según la prensa es hermano de la cantante cubana María Conchita Alonso, no pudo ser detenido, y se halla en paradero desconocido.
“Primero iban a asaltar un destacamento, robar las armas y esperaban a otros 1,500 paramilitares para acciones terroristas”, en un plan que debía culminar con el derrocamiento del presidente Chávez, dijo el diputado oficialista William Lara.
Chávez dijo el domingo que los organismos de seguridad capturaron a paramilitares colombianos, que eran entrenados por sus adversarios para derrocarlo, pero la oposición rechazó la acusación y dijo que era un pretexto para desacreditarlos.
Se “ha dado un golpe en el hígado, un golpe al golpismo y al terrorismo”, dijo Chávez, un militar retirado que en el 2002 sobrevivió a un golpe y a un paro de dos meses, en su programa de radio y televisión Aló Presidente.
El gobernante dijo que ordenó “capturar hasta el último de estos terroristas” y de ser necesario usar las armas “con toda la contundencia del caso” si ponían resistencia. Durante las detenciones no se disparó ni una bala.
Chávez afirmó que los arrestos prueban una aparente conspiración de opositores venezolanos que viven en la Florida y en Colombia y que además contarían con apoyo de sectores del exilio cubano.
Chávez ha denunciado numerosas conspiraciones en su contra, que él dice que cuentan con el apoyo de Estados Unidos. Sin embargo, no ha aportado pruebas. Esta vez, también expresó sus temores de que funcionarios estadounidenses están detrás del supuesto complot.
“PARAS” NIEGAN
El líder paramilitar colombiano Salvatore Mancuso negó ayer que esa organización opere en Venezuela, al tiempo que acusó al gobierno de ese país de colaborar con las guerrillas de las FARC y el ELN, informó el diario caraqueño El Universal.
“Rechazamos las acusaciones que se nos están haciendo desde Venezuela por sus dirigentes. Sólo mentes enfermas por el delirio mesiánico de perpetuarse en el poder, por la fuerza de una dictadura en gestación, pueden alentar versiones tan alejadas de toda realidad”, declaró Mancuso.
CAUTIVOS ADMITEN
Uno de los detenidos, vestido de militar y encapuchado, dijo a la televisión que el grupo, de unos 130 efectivos irregulares, se encontraba en el lugar hace 46 días y que el próximo miércoles tenían previsto asaltar un destacamento militar, en su primera acción.
También señaló que él y la mayoría de sus compañeros eran reservistas, que habían prestado servicio en el Ejército colombiano, pero que actualmente trabajaban como agricultores y habían sido traídos a Venezuela engañados.
Según sus declaraciones, militares de alta graduación venezolanos, les informaron de que en los próximos días esperaban “la llegada desde Colombia de unos 1,500 combatientes más de refuerzo”.
OPOSICIÓN MIRA TRETA
Jesús Torrealba, de la opositora Coordinadora Democrática, rechazó las acusaciones y dijo a Reuters que las consideraba un “montaje publicitario del Gobierno para imponer a la voluntad democrática de los venezolanos la ya gastada agenda de la violencia”.
“Ya estamos acostumbrados a que tras cada éxito de la ruta democrática el Gobierno inventa un elemento distraccionista, no vamos a caer en esas distracciones”, afirmó en alusión al ensayo de verificación de firmas que hizo la oposición en la víspera y que son claves para llamar a un referendo revocatorio contra Chávez.
El dirigente opositor Felipe Mujica llamó al país a estar “atento” a la posibilidad de que el Gobierno pretenda usar la presencia de supuestos paramilitares para desatar acusaciones y continuar la violencia contra sus adversarios.
Según el director de la policía política Disip, Miguel Rodríguez, los paramilitares eran comandados por civiles y oficiales que hace dos años se declararon en desobediencia en una plaza en Caracas contra Chávez.
“Si son paramilitares son paramilitares pacíficos porque no tienen armas”, dijo en tono de burla el alcalde de Baruta, Henrique Capriles, quien rechazó las acusaciones contra la oposición y las autoridades de su municipio.
REACCIÓN DE BOGOTÁ
El presidente colombiano Álvaro Uribe celebró la detención de los presuntos paramilitares colombianos en Venezuela. “Bien hace el Gobierno de Venezuela en capturar a cualquiera que esté delinquiendo en ese país”, dijo ayer Uribe. La embajadora de Colombia en Caracas, Mariángela Holguín, dijo: “Rechazamos categóricamente que Colombia esté metida en cualquier desestabilización en Venezuela”.

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