Autonomía y corrupción en el Atlántico Sur
Hugo Sujo Wilson
Cuenta la historia que durante el Reino del Terror de la Revolución Francesa, cuando literalmente rodaban cabezas políticas por todo y por nada, una de las víctimas, Madame Roland, antes de subir al patíbulo pronunció la célebre frase: “¡Oh, libertad, libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!”
En el presente, ante el robo, fraude y latrocinio que en general predominan entre algunos de los funcionarios y ex funcionarios electos por y para administrar la autonomía política de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), muchos ciudadanos nativos en su justa indignación están parafraseando a Madame Roland y exclamando: “¡Oh, Autonomía, Autonomía, cuántos robos y saqueos se cometen en tu nombre!”
La reconquista de la autonomía política que vivieron nuestros antepasados antes de la anexión a Nicaragua en 1894, era un sueño dorado de todos los costeños dignos; pero ese sueño se ha convertido hoy en una pesadilla por culpa de los que desgraciadamente, con lujo de cinismo, malicia, deshonestidad y sangre fría, están manipulando la cosa pública autonómica en provecho personalísimo.
Es triste escuchar a algunos de nuestros mejores ciudadanos referirse al Consejo Regional Autónomo como “Ali Babá y sus cuarenta ladrones”. Algunos no están de acuerdo pero sólo porque dicen que los ladrones son menos de cuarenta.
Es triste y doloroso escuchar también los conceptos denigrantes que tienen acerca de los concejales en general, a los que se refieren como “cobra cheques” y “parásitos”.
La situación gubernamental local ha llegado al extremo tan deprimente, humillante, vergonzoso y perjudicial para la Región Atlántica Sur, de que un grupo de notables de ambas regiones —Norte y Sur— tuvieron que firmar un pronunciamiento refiriéndose a la falta de gobernabilidad en la Región Sur que “obstruye, retarda y amenaza el proceso de la autonomía en perjuicio inconmensurable para la región”.
Están circulando algunos documentos debidamente firmados y sellados por la Contraloría General de la República. Estos documentos señalan responsabilidad administrativa y penal en relación con algunos funcionarios y ex funcionarios electos por y para la autonomía regional, funcionarios que han defraudado, malversado y robado miles y miles de córdobas y dólares del sufrido pueblo multiétnico regional.
Por eso lo que dicen los aludidos funcionarios sin parpadear ante los medios de publicidad evoca las palabras de Abraham Lincoln: “Lo que haces habla tan fuerte que no puedo oír lo que dices”.
Es interesante e inevitable sospechar y especular sobre por qué las instancias legales correspondientes no cumplen con sus deberes en estos asuntos.
Ante la nueva elección de la Junta Directiva del Consejo Regional la inquietante y obligada pregunta ha sido: ¿Habrá reelección de algunos o de todos los señalados en la documentación de la Contraloría, y otros que han herido con alevosía el proceso de autonomía?
El autor es profesor costeño

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