Especial
Trago amargo para Bush
EFE
WASHINGTON.=- La Casa Blanca y los republicanos en el Congreso intensificaron sus esfuerzos para desacreditar al ex consejero Richard Clarke, quien afirmó esta semana ante una comisión investigadora que el presidente estadounidense, George W. Bush, ignoró la amenaza de Al Qaeda antes del 11 septiembre de 2001.
En la última jornada de audiencias de una comisión investigadora parlamentaria, Clarke afirmó el miércoles que en sus primeros ocho meses y antes de los atentados del 9/11, el Gobierno de Bush consideró el terrorismo “un problema importante, pero no urgente”.
El experto en antiterrorismo trabajó para los gobiernos de Ronald Reagan, George Bush (padre), Bill Clinton y Bush.
El ex consejero añadió que él y el director de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA), George Tenet, “nos esforzamos por crear un sentido de urgencia”, pero sus advertencias fueron desoídas.
“LES FALLAMOS, PIDO PERDÓN”
Clarke inició su comparecencia con disculpas a los familiares de las 3,000 personas que murieron en los atentados contra Washington, Nueva York y en el avión estrellado en Pensilvania, atribuidos por la Casa Blanca a la organización Al Qaeda dirigida por Osama Bin Laden.
“El Gobierno les ha fallado y yo les he fallado. Hicimos todo lo posible, pero eso no importa porque les hemos fallado. Por ello les pido... comprensión y perdón”, dijo Clarke.
Previamente, el ex consejero había informado a la comisión sobre una nota enviada a la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, una semana antes de los atentados en la que criticaba al Departamento de Defensa por no tomar suficientes medidas contra Al Qaeda.
En la nota, Clarke instaba a los más altos cargos del Gobierno a “imaginarse el día en que centenares de estadounidenses estén muertos, aquí o en el extranjero, como resultado de un ataque terrorista”.
La credibilidad de las afirmaciones de Clarke, vertidas ante la comisión, en entrevistas y en un libro sobre los acontecimientos previos al 11-S han sido han puestas en tela de juicio por el actual Gobierno.
Clarke también ha dicho que la Casa Blanca centró toda su atención en Irak y dejó en segundo plano la amenaza de Al Qaeda.
La comisión, integrada por cinco republicanos y cinco demócratas, emitirá un informe sobre sus conclusiones en julio, en el momento más intenso de la campaña proselitista que podría incidir en las aspiraciones de reelección de Bush.
CONTRAATAQUE DEL GOBIERNO
Inmediatamente después del final de las sesiones, la Casa Blanca lanzó una ofensiva mediática contra Clarke, en un intento de contrarrestar la influencia que las acusaciones del antiguo asesor presidencial para terrorismo puedan tener en las elecciones.
La Casa Blanca también ha criticado las motivaciones de Clarke y ha señalado que es un estrecho partidario del senador John Kerry, rival demócrata de Bush en los comicios del 2 de noviembre.
También se le señaló el deseo de crear una polémica y así promover su libro recién publicado, Contra todos los enemigos - Dentro de la guerra contra el terror de EE.UU.
En declaraciones a la cadena de televisión CNN, Clarke señaló que las acusaciones lanzadas en su contra tienen como objetivo desviar la atención del problema principal.
La consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, ofreció una serie de entrevistas con cadenas de televisión, agencias de noticias y periódicos, mientras que el jefe de gabinete de Bush, Andy Card, apareció en varios programas televisivos.
Rice, en una de sus comparecencias, aseguró que los avisos de Clarke eran más teóricos que advertencias reales, y añadió que “por supuesto sabíamos que un atentado catastrófico era posible”.
Algunos de los miembros republicanos de la comisión indicaron que Clarke perjudicó su credibilidad al dar tono sensacionalista a sus acusaciones contra el Gobierno.
Rice acusó a Clarke de cambiar posiciones, desde los elogios a Bush por su lucha contra el terrorismo hace dos años a cuestionar ahora su política. “He quedado estupefacta”, manifestó la consejera presidencial.
Clarke elogió el “coraje” del presidente Bush después de los ataques de 2001, indicó la Casa Blanca, luego de una carrera de 30 años en el gobierno, renunció a su puesto en marzo de 2003.
Rice agregó que Clarke “no pronunció una sola palabra sobre la preocupación de que Irak nos iba a sacar de la ruta seguida en la guerra contra el terrorismo. Hubiese sido fácil hacerlo... no lo hizo”.
En la jornada de audiencias también intervino el director de la CIA, George Tenet, quien rechazó la supuesta negligencia del Gobierno y señaló que la muerte de Bin Laden antes del 11-S no lo hubiese evitado.
“En ningún momento hubo falta de cuidado o de atención para hacer frente a uno de los mayores peligros que nuestro país ha afrontado”, señaló.
HAY MÁS INSEGURIDAD
Clarke considera que, tras los atentados de 2001, la respuesta de Washington no fue todo lo decisiva que debía ser y después de la guerra de Irak ha aumentado el riesgo terrorista, ya que ha desviado recursos militares y de espionaje, y ha alineado más a los musulmanes contra EE.UU. Los señalamientos de Clarke pueden ser perjudiciales para Bush en el año que se juega su reelección, cuya estrategia se centra en destacar su política contra el terrorismo.
CONDOLEEZZA RICE, CONSEJERA DE SEGURIDAD NACIONAL
“Por supuesto sabíamos que un atentado catastrófico era posible”. Clarke “no pronunció una sola palabra sobre la preocupación de que Irak nos iba a sacar de la ruta seguida en la guerra contra el terrorismo”.
VER TAMBIÉN:
Republicanos buscan contradicciones

|