Restricciones no acaban con la secundaria
Juan Carlos Tijerino A.
Seis años de estudios en primaria y cinco en secundaria fueron suficientes para que muchos bachilleres nicaragüenses no quieran saber más de restricciones.
Todos los años decenas de bachilleres ingresan al Sistema de Educación Superior. Muchos de ellos, por no decir la mayoría, tienen la idea equivocada de que en las universidades los alumnos pueden hacer lo que se les dé la regalada gana.
SIGUEN LOS REGLAMENTOS ESTUDIANTILES
Sin embargo, a los pocos días de haberse convertido en universitarios, se encuentran con la terrible y cruda realidad. Aún en la universidad se deben someter a los reglamentos estudiantiles.
En la Universidad de Managua (UdeM) es prohibido que los alumnos ingresen al recinto usando short, gorra o aretes. Dicha prohibición ha generado malestar entre sus estudiantes, quienes consideran que las restricciones son demasiado extremas.
“Sinceramente los más perjudicados son los varones, ya que a la mayoría les gusta usar gorra y ponerse aretes. Si un profesor encuentra a un alumno usando short en los pasillos o en las aulas, lo mandan a Rectoría y ahí les aplican la pena mínima o le manchan su expediente. Aquí son demasiado extremistas”, manifestó una estudiante de la UdeM, que solicitó el anonimato.
PROHIBIDAS LAS MINIFALDAS PROVOCATIVAS
Según la joven, en la UdeM la única prohibición que tienen las mujeres es utilizar minifaldas que sean demasiado cortas y provocativas.
Para Luis Zavala, estudiante del Recinto Universitario Carlos Fonseca Amador (RUCFA), es necesario que existan normas de comportamiento en las universidades, ya que esto también contribuye en la formación de los futuros profesionales del país.
“Los reglamentos estudiantiles refuerzan los valores morales que se inculcan en los hogares. No es correcto que salgan profesionales que desconozcan la ética”, indico Zavala.
TRES TIPOS DE SANCIONES
Hasta el momento se conoce que en las distintas universidades del país se están aplicando tres tipos de sanciones a aquellos estudiantes que irrespetan los reglamentos estudiantiles. Las sanciones se clasifican en leves, graves y muy graves.
En la Universidad Evangélica Nicaragüense Martin Luther King (Uenic), si un estudiante interrumpe las sesiones de clase, comete una falta leve. El castigo por haber interrumpido la clase es un llamado de atención verbal o escrita por parte de un docente.
Una de las tantas faltas que es considerada grave es cuando un alumno comete un fraude académico ya sea por copia o sustracción de documentos académicos a evaluarse. La sanción que podría recibir el alumno es la expulsión por un año.
Las sanciones muy graves se aplican si en las instalaciones se distribuye, trafica o se consumen drogas. En este caso el castigo podría ser la expulsión definitiva de la institución.
UNA LOCURA
Estudiantes de la Universidad de Managua expresaron que la prohibición de usar short en ese recinto es una locura, pero no tenían más opción, porque la universidad es privada.

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