Padre Odorico
Alberto Rivera Monzón
El mes de marzo el pueblo de San Rafael del Norte lo dedica a la memoria del santo padre Odorico D’Andrea.
Quienes lo conocimos personalmente, sentimos una especial satisfacción por haber convivido parte de nuestra existencia con un santo de esta época, puesto por lo tanto a más pruebas debido a los múltiples obstáculos que presenta la vida moderna a la santidad. En San Rafael sentimos incluso una especie de orgullo de haber sido sus feligreses, sus discípulos, sus protegidos, de haber ocupado parte de sus pensamientos. Pero también, haber convivido con el padre Odorico significa para nosotros un compromiso traducido en el deber de brindar a las generaciones nuevas, que no tuvieron ese privilegio, una imagen de su mensaje, de su humildad, de su permanente entrega al trabajo por la superación espiritual, cultural, material de este pueblo de su infinita preocupación por la paz y por los altos valores de esta segunda patria, Nicaragua. Compromiso que en el decimocuarto aniversario de su nacimiento a la inmortalidad nos obliga a aproximarnos a su ejemplo.
El padre Odorico D’Andrea nació en Montorio, Téramo, Italia, el 5 de marzo de 1961. Vino a San Rafael del Norte el 20 de febrero de 1954 para quedarse definitivamente con los sanrafelinos, sellando el final de su vida material y el principio de su eterna vida espiritual el jueves 22 de marzo de 1990.
Damos gracias al padre Odorico por dejarnos la imborrable huella de sus pasos.

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