Bajo un árbol
Roberto Sosa
A Ramón Custodio
Este hombre sin pan, ése sin luces y aquél sin voz equivalen al cuerpo de la patria, a la herida y su sangre abotonada.
Contemplen el despojo: nada nos pertenece y hasta nuestro pasado se llevaron.
Pero aquí viviremos.
Con la linterna mágica del hijo que no ha vuelto abriremos de par en par la noche. De la nostalgia por lo que perdimos iremos construyendo un sueño a piedra y lodo.
Guardamos, los vencidos, ese sabor del polvo que mordimos.
Junto a esto que a veces es algo menos que triste, bajo un árbol, desnudos si es preciso, moriremos. 
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