Familia intenta vengarse de vecinos
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Para calmar los ánimos alterados, fue necesario la presencia de los antimotines |
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Agentes de Policía intentan impedir el paso de vecinos que gritan enardecidos en Nueva Vida.
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Luis Alemán Saballos
La violencia en las calles de Nueva Vida, resurgió ayer martes en horas de la mañana, cuando un grupo de personas destruyeron parcialmente una camioneta en la que miembros de la familia Matamoros, intentaban sacar los bienes de su vivienda.
Los Matamoros fueron señalados como autores de los disparos que el pasado domingo lesionaron a cinco personas, en su mayoría miembros de la familia Méndez, que viven frente a la casa de sus atacantes con quienes mantienen rencillas personales desde hace mucho tiempo.
Varios vecinos que respaldan a los Méndez atacaron a pedradas a una camioneta que llegó a sacar los bienes que habían en la casa donde se registraron los incidentes, cuando supuestamente Wilmer José Ramírez y Cándido Matamoros, dispararon en contra de sus vecinos hiriendo entre otros a Antonio Rafael Chacón Méndez, de 15 años; Héctor Solórzano Ortiz, de 12; Alexis José Jiménez Méndez, de cinco; Lisbeth del Socorro Muñoz Ramírez, de 28, y Johnny Abel Granera Méndez, de 27 años.
Cuando la camioneta se aparcó frente a la vivienda ubicada del centro de salud de Nueva Vida, una cuadra abajo media al norte, los que respaldaban a los Méndez, lanzaron pedradas contra los ocupantes del vehículo, una camioneta color azul con placas 025-168 propiedad de Cándido Matamoros que resultó parcialmente destruida, con el vidrio delantero quebrado, los focos y las puertas dañadas y con dos de sus llantas ponchadas.
Matamoros fue detenido el pasado domingo minutos después del incidente ocurrido en la segunda etapa de Nueva Vida, pero dejado en libertad la tarde del pasado lunes porque no habían méritos para acusarlo, según lo que explicó la subcomisionada María Cecilia López Taleno, segunda jefa del Distrito Uno de Policía en Ciudad Sandino.
Los Méndez aseguraron sentirse ofendidos y burlados por la libertad de Matamoros, por lo que decidieron hacer justicia con su propia mano y lo primero que hicieron fue evitar que éstos sacaran sus pertenencias de la vivienda, la que fue atacada a pedradas y botellazos haciéndolos huir del lugar.
Cerca de las 11:00 a.m. de ayer martes ante la actitud enardecida de los vecinos, se hicieron presentes al lugar tres patrullas de Policía al mando de la subcomisionada López Taleno, quienes intentaron persuadirlos pero fallaron en su intento.
“No estamos protegiendo a nadie en particular, sólo evitamos que siga derramándose más sangre”, trató de explicar la jefa policial, pero los vecinos con piedras en sus manos se oponían a los intentos persuasivos de los policías en un forcejeo que duró cerca de una hora hasta que gracias a la presencia de agentes de la brigada especial de la Policía los ánimos tuvieron que calmarse.

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