Candelero
Luis Miguel: un penthouse en Miami
Beatriz Parga
El ídolo mexicano Luis Miguel compró un apartamento en Miami la semana pasada. Y sin duda ha buscado un lugar muy cerquita del cielo, en uno de los penthouses del Jade, un lujoso edificio de 48 pisos en la avenida Brickell, a muy corta distancia del hotel Mandarín. Con ventanales de vidrio hasta el piso, el apartamento vendrá equipado con una refrigeradora de vinos, cafetera para hacerle café expreso a Myrka, horno de vapor y eléctrico, y cocina con controles remotos computarizados.
De hecho, se trata de un apartamento con los últimos avances de la electrónica, incluyendo un equipo que le permitirá desde su automóvil apagar las luces, prender la cafetera o poner a funcionar el equipo de sonido.
Aunque esta columnista no pudo confirmar a cuántos millones de dólares asciende esta propiedad, el ídolo mexicano será vecino del famoso corredor de automóviles Juan Pablo Montoya.
Cabe anotar que al contrario de estrellas que viven en Miami Beach, como Jennifer López, Gloria Estefan, Ricky Martin y Puff Daddy, Luis Miguel no es muy amigo de salir a caminar por la calle en las noches, ir de compras o cenar en Lincoln Road. En cambio, podrá estacionar su bote.
“Le gusta mucho la privacidad, es un poquito hermitaño. Pero como buen romántico, le gusta mucho tener música y buen ambiente en su casa”, expresó una fuente.
CRISTIAN CASTRO: NO LLEGÓ AL AÑO
Parecían la pareja más feliz del mundo. Cuando se casaron Cristian Castro y Gabriela Bo en Paraguay, en la boda más fastuosa del año 2003 en el mundo del espectáculo, algunos hasta se atrevieron a apostar por una larga unión matrimonial.
Bonita, dulcísima y amable con la prensa, Gabriela, una jovencita perteneciente a la familia más aristocrática y rica del pintoresco país latinoamericano, parecía la encarnación de una princesa de un cuento de hadas. No resultaba extraño que el joven cantante con fama de mujeriego se hubiese enamorado. Pero el matrimonio no duró ni un año.
La noticia la recibió la prensa del espectáculo con la misma sorpresa de la propuesta matrimonial de Cristian, a la semana de conocer a la joven paraguaya. Fuentes allegadas a esta columna cuentan que muchas amistades trataron de disuadir a Gabi de una boda tan apresurada. Pero el cantante insistió que no quería seguir viajando solo y convenció de sus buenas intenciones al padre de la novia, Bilo Bo, un magnate al que la prensa del sur llama el Emilio Azcárraga paraguayo.
En el momento de escribir esta nota Cristian ya ha pedido el divorcio y se comenta que la novia estaría pensando en buscar una anulación matrimonial. Un triste desenlace para lo que parecía una linda historia de amor.

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